No todos los empates sin goles han sido feos en la historia del fútbol. Una muestra de ello fue el que mostraron Red Devils y Saints en Old Trafford. Los de Erik ten Hag, que venian de ser goleados por Liverpool, igualaron 0 a 0 con los de Rubén Sellés que siguen últimos en la Premier League.
Arrancó mucho mejor Manchester United pero se quedó con diez hombres a la media hora del primer tiempo por la roja directa que vio Casemiro. En la complementaria, con más resto y oxígeno, el protagonista fue Southampton que puso contra las cuerdas a los dirigidos por Erik ten Hag.
A los 15 minutos del capítulo inicial, el dueño de casa mostró sus armas tras una linda pared entre Marcus Rashford y Bruno Fernandes que salvó con clase Gavin Bazunu. La visita también tuvo una clara en un centro de Romain Perraud que Theo Walcott cabeceó a quemarropa y David de Gea brilló en la atajada.
Manchester United tenía el control del juego hasta que Casemiro le entró fuerte a Carlos Alcaraz y fue expulsado cuando iban 33 de la primera parte. Más allá de eso, Southampton sufrió antes del descanso con un tiro libre de Bruno Fernandes que encontró a Raphael Varane por detrás de todos y Bazunu terminó salvando con el pecho.
Los Saints, aprovechando el hombre de más, se adueñaron de la segunda mitad. A los 3 minutos, Kyle Walker-Peters desbordó por derecha, mandó el buscapié, y Scott McTominay estuvo cerca de meterla en contra hasta que Aaron Wan-Bissaka despejó en la línea.
Southampton era más. James Ward-Prowse ejecutó un tiro libre que dio en el travesaño. Pasado el cuarto de hora de la complementaria, Wan-Bissaka perdió una pelota y generó un contragolpe bárbaro que Walcott no concretó porque De Gea voló y descolgó el zapatazo a mano cambiada.
Los palos también se convirtieron en protagonistas durante la tarde del domingo en Old Trafford. A los 22 minutos, el dueño de casa sorprendió con un remate de Bruno Fernandes que manoteó Bazunu y dio en su caño izquierdo. En la jugada siguiente, Walker-Peters reventó el parante derecho de la cueva local.
El partido estuvo para cualquiera, el cierre fue de ida y vuelta. Manchester United masticó bronca porque jugó una hora con diez hombres y no revisaron una supuesta falta de Walker-Peters sobre Alejandro Garnacho a diez para el final. Southampton buscó pero debió conformarse con el 0 a 0 en una cancha durísima para, al menos, sumar un punto en la lucha por la permanencia en la Premier League.