Los Reds lograron una importante victoria sobre Aston Villa, el equipo de Steven Gerard que trabajó duro para mantenerse a la altura.
En un duelo de dientes apretados Liverpool abrochó tres puntos muy importantes para no perder de vista al Manchester City, que se había impuesto más temprano y también con dificultas.
La leyenda Red Steven Gerard regresó a Anfield como entrenador de los Villanos de Dibu Martínez, quien tuvo su cuota de protagonismo para mantener el cero durante la primera mitad.
Ya en el complemento Liverpool encontraría su buscada diferencia con un penal cometido contra Mohamed Salah. El egipcio cobró la boleta con certeza para imprimir la ventaja y transformarse en el máximo artillero de la Premier.
Los Reds sostuvieron me la ventaja sin grandes dificultades, más allá de alguna opción asilada, y quedó más cerca de estirar diferencias que de recibir el empate