Por: Lucas Merolla | @Mero_5
Villa Mitre tuvo un cierre similar al Juego 1 y consiguió el pase a la Final de la Sur, mientras que Viedma defendió su Ángel Cayetano Arias para llegar al tercer partido.
Estudiantes (Concordia) 67 (0) – Villa Mitre (Bahía Blanca) 75 (2)
Estudiantes buscaba revancha del partido inicial y salió a golpear rápidamente, se puso arriba por 6 en el primer cuarto y manejaba un partido que era impreciso. A partir de la acumulación de faltas de Okenchi, el equipo bahiense pudo dominar la zona y los rebotes ofensivos para irse sólo 2 abajo al entretiempo (31-33( con un gran cierre de Jano Martínez.
La segunda mitad comenzó con una mala noticia para la villa, José Gutiérrez –lesionado- no volvería a cancha. En ese momento volvió a sacar ventaja el Verde para poner una máxima de 57-49 cerrando el tercer cuarto, aunque un último ataque más libre de Heinrich puso el 52-57 parcial en el mismo.
El último cuarto fue similar al primer partido, al conjunto de Entre Ríos le pesó la pelota y no la pudo meter más, solo 4 puntos en 8 minutos. Gracias a eso, Villa Mitre se fue acercando de a poco, se puso al frente y luego, gracias a un 2+1 de Bollo y un triple de Harina, sacó una diferencia de 7 que la supo manejar para cerrar 75 a 67 y conseguir el pase a la final.
Quilmes (Mar del Plata) 76 (1) – Deportivo Viedma (Río Negro) 95 (1)
Viedma quería estirar la serie, y lo primero que debía hacer para eso era evitar que Quilmes arranque como un vendaval nuevamente, y así fue el primer cuarto. Viedma arrancó con una ventaja de entre 3 y 4 puntos arriba, y cuando Quilmes se puso a 2, se dio una situación inesperada, un corte de luz que demoro todo y volvió a poner el partido casi de 0. Luego de 50 minutos de corte, volvieron para que Ayan Núñez de Carvalho lance sus libres.
Luego de ese apagón, el cierre del primer cuarto fue a favor de Viedma. En el segundo cuarto, con los ingresos de Blake Marquadt y Alejandro Reinick se pusieron a tiro los marplatenses, en especial gracias a un triple del número 9 casi desde el logo central, pero no pudo aguantar el cierre. Gracias a Matías Eidintas y Pedro Franco, el local pudo cerrar 8 arriba los primeros veinte minutos.
Al salir a la segunda mitad, ni bien arrancó, Viedma pudo sacar doble dígito de ventaja, y comenzó allí un partido dominado por el nerviosismo, las rachas y las revisiones. Si bien parecía que el Depo se lo llevaba fácil, Quilmes se pudo acercar a 8 puntos faltando cuatro minutos y forzando un nuevo tiempo muerto. A la salida del mismo, Viedma golpeó con un parcial de 13-1 que fue definitorio y sirvió para que sea un cierre sencillo. El resultado final fue de 95 a 76 para el anfitrión y, ahora, a esperar el lunes por el mata-mata.

