El Santo sabe que no puede continuar un año más en el Federal A y sueña con ese regreso al Nacional B. Para que todo puede hacerse realidad la dirigencia cumplió con creces y le trajo nueve caras nuevas al entrenador, Juan José López.
Jota Jota comprende que Juventud Antoniana es un grande del norte argentino y no puede repetir ese segundo lugar tan alejado de Unión Aconquija como le pasó la temporada pasada. Incluso en el nuevo certamen que comenzará en agosto no compartirá grupo con el Estanciero. Con quienes sí competirá en la zona son los ya conocidos Gimnasia y Tiro, el rival del debut, San Jorge de Tucumán, Concepción Fútbol Club y, «La Trituradora del Norte», Altos Hornos Zapla.
El objetivo de volver al Nacional B comenzó a tomar forma cuando los refuerzos firmaron sus respectivos contratos. Blas Taparello es un delantero que surgió de la cantera de Lanús y tras un fugaz paso por el fútbol portugués y por Rivadavia de Venado Tuerto, escogió al Santo como para compartir la ofensiva con el experimentado Gustavo Balvorín. Otros que estamparon la rúbrica son el ex Olimpo, Marcos Litre, que retorna al club salteño, y el eterno Atlético Tucumán, César More.
Nombres más que interesantes se sumaron al Santo para pelear arriba. A los ya mencionados se añaden las figuras de Claudio Ávalos, Pablo Giménez, César Albornoz, Carlos Medina, Héctor López y el ex delantero de Libertad de Sunchales, Cristian Girard.
«Jota Jota» López ya tiene los refuerzos necesarios para buscar el ascenso. Por lo pronto en el primer amistoso, ante Instituto de Córdoba, no contó con la suerte necesaria y cayó por 2 a 1. Sin embargo Juventud Antoniana no pierde las esperanzas y apunta a lograr el objetivo a mediados del año venidero.