El León volvía a jugar en su casa de Pacheco y Arias, el Carlos Sacaan, y la fiesta estaba armada para recibir a un Rayo Rojo que no ganaba desde el 8 de septiembre de 2015 cuando venció a Victoriano Arenas. Sin embargo una nefasta tarde del fondo local terminó por arruinar el clima alegre que se había formado en el oeste y, los dirigidos por la dupla Marcelo Laguilhón y Walter Gómez vencieron por 3 a 2 al Verde en un verdadero partidazo.
Muñiz le hizo frente desde el arranque a Ituzaingó. Apostando a su número nueve, Carlos Perrona, quien ofició de pivote y jugó de espaldas al arco, llegaron las primeras situaciones claras para la visita. Eran los de Diego Martínez quienes no podían salir del asedio y se quedaban tocando en la última línea esperando algún hueco que les diese libertad para hilvanar un ataque. Sin embargo, pasado el cuarto de hora, pagaron muy caro el hecho de mover la pelota por la zona defensiva. Un flojo pase de Santiago Yossini para su arquero que no estaba en posición dejó a Jhomar Molina solo frente al arco y el atacante vestido de colorado no perdonó tamaño regalo.
Ganaba el Rayo Rojo por la mínima ventaja mientras que el León seguía ofreciendo muchísimas ventajas en el fondo. De a poco el dueño de casa logró acomodarse en el rectángulo de juego por intermedio de Julián Sarasibar que se cargó el equipo al hombro y empujó hacia adelante en pos de conseguir un empate que no iba a demorarse en llegar. Primero lo tuvo Bruno Volpi pero Leandro Bonet salvó de manera soberbia, después fue Facundo Romero quien despejó en la línea un bombazo de Mariano Cristaldo. Y por último llegó el extraordinario cabezazo de Claudio Azaldegui que se besó las redes para llevar tranquilidad a la escuadra local.
Ahora el empate le sentaba mejor al Verde que dominaba las acciones e incluso crecía por las bandas con un Fernando López que se mandaba haciéndose eco de lo poco que proponían los visitantes. Sobre el final del primer tiempo un fuerte disparo de Carlos Tapia obligó al rebote de Bonet pero el esférico fue capitalizado por Volpi que no perdonó y clavó el 2 a 1 para los dirigidos por Martínez. Ya era un partidazo y así se iban al vestuario con un final completamente abierto.
En el arranque de la complementaria pudo ampliar la diferencia Nicolás González pero no logró conectar de frente al arco. En la contra picó por la banda derecha Perrona, levantó la cabeza y vio la grosera salida de Nicolás Caparroz que dudó a mitad de camino, para rematar desde afuera del área para anotar el empate en Pacheco y Arias. Y con el 2 a 2 la contienda se tornó maravillosa, de ida y vuelta, de esas que al espectador neutral le gustaría ver para toda la vida.
Azaldegui desperdició uno de los tantos mano a mano que tuvo el local regalándole la pelota a Bonet. Pudo ponerse arriba en el marcador la visita pero el guardameta le manoteó la conquista a Molina cuando se la quiso picar cara a cara. Y más tarde el arquero del Rayo Rojo tuvo una impecable doble salvada para que en el Carlos Sacaan las acciones continúen igualadas.
Pero a los 32 minutos una corrida para Muñiz terminó en un penal que Ariel Roldán no dudó en sancionar. Perrona, la figura de la cancha, tomó la pelota y convirtió el 3 a 2 para aprovechar el enésimo obsequio del fondo local.
Apretado por la derrota, el León asumió todo tipo de riesgo pero Bonet le arruinó el empate a Volpi y luego a Sarasibar con un remate a quemarropa. En tiempo de descuento pudo liquidarlo la visita en la última jugada pero, esta vez, Caparroz reaccionó de manera sobresaliente para ahogarle el tanto a Nicolás Riquelme. Y así el tiempo se fue agotando en una contienda realmente inolvidable.
Ituzaingó tenía la fiesta armada en el regreso al Carlos Sacaan pero se quedó sin nada. Muñiz le ganó 3 a 2 gracias al trabajo de sus atacantes que se vieron beneficiados por las falencias defensivas del León.