ITALIA 90: LAS CHAPITAS DEL «MUDIAL 90» Y LA ENE FALTANTE

Las promociones, aprovechando épocas de pasión futbolística, no suelen ser nobles. Valiéndose del nerviosismo que abunda en las previas y, durante cada encuentro, las empresas ponen la vara muy alta y los ganadores suelen escasear como pasó con la firma de gaseosas emblemáticas a nivel «Mundial» de cara a Italia 90.

La cita máxima invitaba a reventar el márketing en una década clave. El creciente desarrollo tecnológico, la televisación en vivo de los cotejos, y el sueño de repetir el campeonato obtenido en México 86, era el pasaporte directo a que el pueblo argentino no quisiera perderse contienda alguna de lo que sucedería entre junio y julio en el viejo continente. Y, la razón social que «refresca mejor», proponía un juego que parecía simple pero se tornó imposible.

La bebida cola por excelencia venía, por ese entonces, en envases retornables y de vidrio (Nota del autor: sin dudas, dichos recipientes le dieron siempre un mejor sabor al refresco). Las tapitas no eran a rosca como hoy en día; se trataba de chapitas iguales a las que aún conversan las botellas de cerveza. Y, destapar una de esas con etiqueta roja y blanca, podía venir con un magnífico premio.

La empresa norteamericana, con fábricas en Argentina, promocionaba que quienes formasen «Mundial 90» con las chapitas de los envases ganarían un televisor. Ideal para ver a Maradona, Caniggia, Goycochea y demás actores bajo la batuta del «Doctor» Bilardo. Cada tapa era una letra, el tema era conseguir la eme, la u, la famosa ene, la de, la i, la a, y la ele, así como también el dígito nueve y el cero.

Familias, amigos, conocidos, compañeros de trabajo destapaban «la felicidad» pero quedaban perplejos ante la imposibilidad de elaborar la frase que la firma proponía a cambio de un TV. Podría decirse que se trató de un dolor de «cola» para más de uno que se infló la barriga bajándose litros y litros de extractos de coca.

´MUDIAL 90´ fue lo máximo que el 99,9 porciento de los argentinos logró formar con las chapitas de gaseosa. Algunos pasados de copas creyeron que la «ene» restante podría formarse de manera imprenta dando vuelta la vocal «u» pero claramente era una farsa tan grande como el creer que llevándose todas las botellas de un supermercado tendría resultado para ganarse el tan ansiado televisor a color.

Acerca de Marcelo Patroncini 24419 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.