La Lepra mendocina, que tuvo que hacer de local en San Luis, venció 2-0 al Pincha con los goles de Fernando Luna y Matías Quiroga, y alcanzó los tres triunfos consecutivos.
Los dos pasan por un buen presente y querían estirarlo en San Luis, más precisamente en el Juan Gilberto Funes, donde Independiente de Rivadavia tuvo que hacer de local por reformas en su estadio. Y justamente fue la Lepra mendocina quien continúa en la senda de la victoria al ganarle por 2-0 a Estudiantes de Buenos Aires.
Sin embargo, tuvo que sufrir. Porque el Pincha arrancó mejor, controlando el juego y pisando el área, pero careciendo de precisión. En cambio, el conjunto de mendocino pasó el sofocón y en una de sus primeras escapadas, quebró el cero. Matías Quiroga se la bajó a Fernando Luna, quien apareció por borde del área para agarrarla de volea y romperle el arco a Daniel Monllor.
Así como de un momento a otro la Lepra se puso en ventaja, el duelo cambió completamente. La visita dejó de asociarse y comenzó a estar impreciso. Mientras tanto, el equipo que comanda Gabriel Gómez recuperó terreno, y de un contraataque que culminó Quiroga dio el golpe de nocaut sobre el cierre de la primera parte.
El Pincha tuvo el descanso para recuperar energías y acomodar las ideas. Pero no lo pudo plasmar en el marcador y la Lepra mantuvo el orden y, por ende, el resultado, ya que no pudo estirar la diferencia en alguna corrida.
Independiente de Rivadavia aprovechó su momento y se quedó con el triunfo que le permite alcanzar los tres seguidos. Estudiantes de Buenos Aires tuvo un traspié, cortó una racha de cinco encuentros sin perder y podría quedar lejos de la cima.