El Rojo venció por la mínima a Barracas Central con gol de Pozzo y tomó un poco de aire penando en acercarse a los puestos de clasificación.
No fue un partido de tanto vuelo futbolístico en Parque Patricios. Barracas Central tuvo un buen primer tiempo, donde presionó e intentó jugar, aunque Gagliardo intervino algunas veces. En el complemento Independiente apretó más y aprovechó un error para definir una jugada y llevarse los tres puntos.
En el comienzo la visita intentó generar ocasiones pero le faltaba en tres cuartos. Pese a eso, tuvo un remate de Lucas Rodríguez y luego uno Andrés Roa que contuvo Maximiliano Gagliardo. El conjunto local presionaba y recuperaba pelotas pero la perdía muy rápido. De todas maneras comenzó a progresar y en un tramo fue superior y contó con posibilidades claras como fueron la de Bruno Sepúlveda que lo perdió abajo del arco tras un centro de Juan Ignacio Díaz y un cabezazo totalmente en soledad de Dylan Glaby. Sobre el cierre, los de Eduardo Domínguez pudieron haberse ido en ventaja en una pelota parada pero la respuesta del arquero barraqueño fue magnífica.
En el segundo tiempo cambió un poco el trámite ya que el Rojo adelantó líneas y se dispuso a jugar más adelante, aunque sin tantas ideas. Salió jugando de abajo, logró buenas asociaciones, pero no claridad. Aunque el hecho de tener todas las intenciones de juego tiene que tener premio y lo hubo. Iván Tapia dio un mal pase hacia atrás y la jugada culminó en asistencia de Lucas Romero para Tomás Pozzo que definió para el 1 a 0. Con la desventaja, el Guapo hizo cambios, buen ingreso de Fernando Valenzuela, y lo buscó con vergüenza deportiva aunque solo encontró cabezazos altos y desviados de Glaby y Facundo Stabile.
Barracas quizás mereció llevarse algo pero se fue con las manos vacías y cortó la racha. Independiente fue eficaz, aprovechó errores y se llevó tres puntos muy valiosos para escalas posiciones y tomar confianza de cara al debut copero del martes ante Ceara.