El Globo ya conoce su rival para el debut en Copa Sudamericana 2017, se trata del Deportivo Anzoátegui Sport Club. El sorteo determinó que Huracán deberá volver a Venezuela, país donde el año pasado su plantel sufrió un accidente que pudo terminar en tragedia.
A pesar de las dificultades que está teniendo el Club Atlético Huracán para consolidarse en la tabla de promedios de la Primera División, nadie puede negar el importante ruedo internacional que está atravesando el Quemero. Esta Sudamericana 2017 será su cuarto torneo continental en apenas tres años, y pese a que los resultados han sido dispares (Fue finalista de la Sudamericana 2015) cada travesía significa prestigio y dinero que buena falta hace en la institución.
Pero cuando el futbolista uruguayo Nicolás Olivera tomó la pelotita del Copón B y develó cual sería el rival de Huracán, durante el sorteo realizado por CONMEBOL el pasado martes, más de una cara en Parque Patricios tomó expresión adusta. No tanto por el rival, es cierto que el Deportivo Anzoátegui jugará su séptimo torneo internacional en apenas catorce años de vida, pero de todas formas entendemos que no es el rival más complicado que pudo tocar. Sí quizás por la locación, el Globo deberá volver a volar hacia Venezuela tras el feo accidente que sufrió en 2016.
Recordemos lo que ocurrió hace casi un año. El pasado 9 de febrero Huracán jugó uno de los peores partidos de su año, sin embargo el cabezazo salvador de Diego Mendoza sobre la hora puso el 1 – 2 que empató el resultado global frente al Caracas, dándole al por entonces equipo de Eduardo Domínguez la clasificación a los grupos de la Libertadores 2016. Memoria grata a pesar de la derrota, sin embargo lo realmente negro llegaría un día después. Ese 10 de febrero el micro que trasladaba al plantel hacia el aeropuerto internacional sufrió un desperfecto mecánico en los frenos que obligó una maniobra de emergencia resultante en vuelco, transitando la autopista Caracas – La Guaira. El siniestro dio como resultado fuertes lesiones en Patricio Toranzo y Diego Mendoza, quienes fueron operados y debieron estar varios meses sin pisar un campo de juego.
Pablo Santella, integrante del cuerpo técnico, también resultó gravemente herido y en menor medida los jugadores Martín Nervo y Lucas Villarruel debieron rehabilitarse desde lo físico por los golpes sufridos en el vuelco. En una charla de marzo del año pasado, el Pato Toranzo nos decía “Solo las 30 personas que estuvimos en el micro sabemos lo duro que fue todo, lo cerca que estuvimos de una tragedia. Uno de mis objetivos es que esto no quede así, en Venezuela se derramó nuestra sangre y alguien tiene que hacerse responsable por lo que pasó”
Lo concreto es que afortunadamente todos los implicados tienen su salud, lo cual no es poco al repasar los relatos de lo ocurrido. Difícil será olvidar aquella mancha oscura para el fútbol sudamericano, más fresca en esta fecha por la cercanía al primer aniversario.
El azar indica que el Globo deberá volver al suelo venezolano para enfrentar al DANZ por el partido de ida de la primera ronda de la Sudamericana 2017. El equipo dirigido por el argentino Nicolás Larcamón juega como local en Puerto La Cruz, 350 kilómetros al este de la ciudad de Caracas. No hay dudas que aquellos aspectos que no fueron totalmente revisados en febrero pasado, se cumplirán con rigurosa atención en esta oportunidad.