El Quemero sacó chispas en Parque Patricios y quemó por completo a un Granate muletto con un 4 a 0 lapidario. Los de Jorge Almirón, con la mente puesta en la semifinal de la Copa Libertadores, sufrieron al Globo que incluso con algunos fallos arbitrales en contra de Jorge Baliño pudieron elaborar una goleada que no sólo les dio un respiro en la tabla de los promedios sino que además le permitió quedar como escoltas del líder, Boca Juniors, en la tabla de posiciones.
Huracán fue explosivo en todo momento y ni las autobombas pudieron apagar el fuego ofensivo del conjutno de Gustavo Alfaro. Y a pesar que Lanús tuvo algunas oportunidades para anotar, quedó demostrado que no fue la mejor tarde porteña para el conjunto visitante que ni siquiera desde los doce pasos pudo vulnerar a Marcos Díaz.
El dueño de casa abrió la cuenta a los 11 minutos de la etapa inicial aprovechando una desatención defensiva del Granate. Por el segundo palo, cuando todo el elenco visitante creía que la pelota se perdía por línea de fondo, ingresó nada más y nada menos que Ramón Ábila. El ex Deportivo Morón, capturó ese buscapié que parecía no revestir peligro, se acomodó y le rompió el arco a Fernando Monetti.
Con el 1 a 0 la hinchada de Huracán mutó del festejo a la bronca. Baliño no le daba un penal al local sobre Ignacio Pussetto y sí sancionaba en ventaja de Lanús un par de infracciones en la puerta del área grande de Marcos Díaz. Un tiro libre fue ejecutado por Nicolás Aguirre pero dio en el travesaño y se perdió por línea de fondo. El otro lo pateó Fernando Barrientos pero contó con menos suerte que el ex Arsenal de Sarandí.
Cuando había pasado la media hora inicial, Alejandro Romero Gamarra emocionó a todo el pueblo Quemero. El «Kaku» desde la zona de la medialuna levantó la cabeza y con mucha clase acomodó el esférico contra el poste derecho de Monetti para estampar el 2 a 0. El atacante del Globo barrió así toda su mufa personal y profesional con ese tanto para que el público le devolviese una cálida ovación al igual que a todo el equipo que marchó al descanso siendo aplaudido como hace tiempo no se veía en Parque Patricios.
Si los de Almirón tenían alguna ilusión de revertir la historia, fue el dueño de casa quien le puso raudamente un freno ni bien empezó la complementaria. Ábila, a los 4 minutos, cabeceó sin marca y marcó el 3 a 0 con el que prácticamente le bajaba el telón a la contienda. El Granate tuvo en sus pies algún remate de Barrientos que Díaz atajó sin problemas y un penal dilapidado por Germán Denis por encima del travesaño. Tras fallar en la pena máxima, la visita recibió el último cachetazo de la jornada con un tanto del ingresado Mariano González que decoró la goleada en el Tomás Adolfo Ducó.
Lanús, lejos de preocuparse por la estrepitosa caída, dio vuelta la página y ya se puso manos a la obra pensando en lo que serán los noventa minutos más importantes de su historia ante River y por semifinales de Copa Libertadores. Huracán goleó 4 a 0, encendió la mecha en las dos tablas, y su gente le puso mucho fuego a una jornada donde ni siquiera un árbitro que es bombero de profesión puedo sofocar semejante incendio futbolístico.