Debut en la Copa Sudamericana para ambos «Diablos Rojos»: el de Montero y el de Avellaneda. La victoria fue para Independiente, que hizo pesar toda su historia copera y aplastó desde todo punto de vista a un Guabirá que poco pudo hacer en la noche del Estadio Gilberto Parada (conocido como la «Caldera del Diablo»). Los tres goles del equipo argentino fueron del «Sultán» Herrera, que tuvo su debut en la red con la casaca del «Rey de Copas»: el artillero se llevó la bocha para casa y le regaló una sonrisa enorme a todo el pueblo «Rojo» (al menos a los oriundos de nuestro país).
El dominio fue determinante desde el momento 0, teniendo en cuenta que el primer disparo al arco por parte del elenco local llegó recién a los 89 minutos de partido (concretando el descuento de Guabirá). Con Domingo Blanco y Lucas Romero como ejes del equipo dirigido por Omar Piccoli (Falcioni recuperado del COVID pero sin viajar por precaución y Pedro Monzón aislado por contraer el virus), los vestidos de blanco tomaron el control del juego y lo manejaron a placer.
Jonathan Herrera convertiría su primer gol a los 8 minutos de comenzado el cotejo, con un bombazo letal que dejó estacado al portero rival, Saidt Mustafá. Mientras que convertiría ingresando por el centro del área (definiendo como buen número nueve) a los 35 y 52 minutos, para finalizar de gran manera dos interesantes jugadas colectivas por parte del frente ofensivo del rojo, que tenía a un Alan Velasco intratable. La «Joya» pareciera estar volviendo a su nivel y pide pista en el once inicial de cara a la determinante e intensa seguidilla que se le viene a los de Avellaneda.
El descuento llegó a los 89, en la cabeza del español Bruno Pascua, que aprovechó un tiro libre desde la izquierda excelentemente ejecutado para que el esférico encuentre su cabeza. Esto, en un contexto en el que el equipo visitante comenzaba a resguardar titulares, al punto tal que Independiente acabó el partido con ¡10 jugadores! surgidos de las inferiores (el único en cancha surgido de otras inferiores: Sebastián Sosa, que apenas tuvo trabajo en la noche de Bolivia), sin dudas, la flamante cantera del rojo, repleta de promesas, merece un reconocimiento.