El Albo necesitaba levantar cabeza y aprovechó que, en condición de local y en el Gigante del Norte, no perdió en lo que va de la temporada. Un histórico club del ascenso argentino se medía contra el recientemente ascendido conjunto formoseño. Y si bien La Franja le presentó batalla, en Salta ganaron los locales porque fueron más vehementes y justificaron con fútbol ese 2 a 0.
El partido fue trabado hasta la media hora inicial. Arrancó mejor Gimnasia y Tiro pero cuando emparejó San Martín la cosa se puso brava para los de Víctor Riggio. Los dos equipos tenían serias intenciones en la noche salteña y lo demostraban en cada avance. Sin embargo, el local logró hacerse fuerte en la recta final del primer tiempo e incluso irse al descanso en ventaja.
Álvaro Cazula con un fortísimo cabezazo abrió la cuenta en el Gigante del Norte. Su testazo se tornó inatajable para Iván Gorosito. El 1 a 0 generó espacios y el Albo los supo aprovechar pero no logró ampliar la diferencia a pesar de la enchufadísima jornada de Luciano Herrera. Así marchaban al descanso sabiendo los de La Franja que tenían 45 minutos para torcer la historia.
San Martín de Formosa, de todos modos, no llegó a reaccionar ni a plasmar todo lo que había estudiado en el entretiempo. Iban 5 de la segunda parte cuando Herrera puso cifras definitivas con un verdadero golazo para que delire el pueblo de Gimnasia y Tiro. El hijo del gran Venancio Herrera, desparramó rivales tras una gran asistencia de Joaquín Mateo y estampó el 2 a 0.
Los de Mauricio Chimentín ni siquiera pudieron volver a ser, con los cambios realizados, lo que mostraron durante un cuarto de hora en la primera mitad. También de ello se aprovecharon los de Riggio que cambiaron el libreto ofensivo por uno más pasivo, cuidando la pelota y sin arriesgar en la última línea para gozar con una victoria que dejaba en el pasado la caída frente a Altos Hornos Zapla.
Gimnasia y Tiro, invicto en el Gigante del Norte, ganó 2 a 0 y en su casa sumó siete de los nueve puntos que disputó. En total tiene ocho y provisoriamente se metió dentro de los que estarían clasificando a la siguiente etapa del campeonato en búsqueda de un regreso al Nacional B. San Martín, en contrapartida, volvió a Formosa con otra dura caída y añorando ese dulce debut ya que desde ese entonces no han vuelto a ganar.