Gimnasia La Plata ganó tranquilo con una especie de piloto automático ante San Martín de San Juan en el Bosque. No sufrió en ningún momento por un gol tempranero (a los 4 del primer tiempo) y por un Verdinegro que no encontró los caminos en todo el partido. Facundo Barceló en contra y Franco Niell le dieron el triunfo al Lobo para seguir en la pelea por la clasificación a la Copa Sudamericana.
Los sanjuaninos comenzaron el duelo con mucha energía pero la primera pelota parada del Tripero fue suficiente para bajar las «pilas» de su rival. Brahian Aleman ejecutó un tiro libre perfecto al área chica y el delantero visitante Facundo Barceló la peinó en contra de su arco. El 1 a 0 cambió la esencia del juego y sin hacer demasiado los hombres de la dupla Martini-Messera llegaron al segundo con una gran jugada individual de Ezequiel Bonifacio -con caño incluído a Mauricio Casierra- y un pase rasante al campo enemigo para la definición de Franco Niell. Por los rendimientos de ambos, en la cancha se sintió olor a partido liquidado.
En velocidad crucero fue el segundo tiempo para el local que sufrió en los primeros minutos un remate de Marcos Gelabert por arriba del travesaño y nada más. El Lobo dominó, controló el encuentro a su ritmo y aprovechó las falencias de un equipo de Pipo Gorosito al que le costó horrores hacer pie en el verde césped. El tiempo pasó y los dueños de casa se quedaron con los tres puntos.
Sin problemas. Gimnasia se llevó la ilusión de continuar en la lucha por la entrada a la Sudamericana y sin pasar peligro ante un San Martín inofensivo. Al Tripero le alcanzó jugar en piloto automático.