General Lamadrid superó merecidamente por 2 a 0 a Claypole en el Enrique Sexto. El Carcelero lo buscó de principio a fin y con dos jugadas de rebotes -una en el primer tiempo y la otra en el segundo- se llevó tres puntos para recuperase de una racha de cuatro encuentros sin ganar con tres derrotas y un empate. Lo del Tambero es preocupante porque el cambio de técnico no modificó nada en su juego y volvió a demostrar sus falencias en el campo.
Los dirigidos por Horacio Fabregat no dudaron en su búsqueda ante su gente. Las situaciones más claras fueron para el dueño de casa que intentó más por derecha que por izquierda y con disparos desde afuera del área. Igualmente, al local le costó 40 minutos alcanzar la apertura del marcador en una jugada llena de rebotes: Billordo desbordó por derecha, envió un centro y Jonathan Paoluccio definió después de una especie de «flipper» en el área chica para el 1 a 0. La mejor forma de irse al vestuario para el elenco de Devoto.
Nada cambió en el complemento. El Carcelero le dio la responsabilidad a su rival de manejar los hilos del segundo tiempo pero el equipo de Sergio Micieli falló en la creación de jugadas de peligro y casi no pateó al arco. Lamadrid encontró la tranquilidad en los pies de Sergio Liparoti, que ingresó en la etapa final y sólo empujó otro rebote en campo «enemigo» para el definitivo 2 a 0.
Como agua en el desierto. Así fue el triunfo para General Lamadrid que vuelve a los puestos de vanguardia y sólo se ubicó a tres de los dos líderes Argentino de Merlo y Central Ballester. Tarea cumplida para los de Fabregat y recuperación en tiempo justo ante un flojo Claypole que se hunde y se acerca a la última colocación en los promedios. En Devoto hubo un Carcelero rebotero para sumar tres puntos.