Ferro jugó un partido para el olvide, y fue superado en todos los aspectos por Platense, que se quedó con un triunfazo en el Arquitecto Ricardo Etcheverry con dos verdaderos golazos. Elías Borrego abrió la cuenta en el cierre del primer tiempo, mientras que Agustín Palavecino sentenció la victoria del Calamar por 2 a 0, y así acercarse a los puestos de reducido.
Se volvían a ver la cara luego de muchos años estos dos equipos con objetivos bastante similares. Por un lado estaba el Verdolaga, que venía de un gran triunfo como visitante de Almagro, y quería revalidar eso en su casa, ante su gente, y con un rival histórico. Por su parte, Platense llegaba a este encuentro con cuatro encuentros sin ganar, y que mejor un partido con tanta historia como este para comenzar a dar vuelta la página.
En el primer tiempo, los de Saavedra arrancaron con mejor dominio del balón, aguantando a su adversario, que no sabía que hacer cada vez que la tenía. Sin embargo la diferencia no era demasiado, inclusive la defensa del Verdolaga controló muy bien a los atacantes del Marrón. Así el juego se hizo denso por momentos, y con ninguna situación dentro de la media hora inicial. Oeste, que le costó generar peligro por el cambio de esquema (pasó del habitual 4-4-2 a un 4-2-3-1, lo que dejó a Enzo Díaz muy solo arriba), tuvo la primera con un remate desde afuera de Lautaro Torres que salió desviado. A los 43, Cristian Tarragona respondió para la visita con un derechazo que Andrés Bailo sacó al córner. Sin embargo 60 segundos más tarde, Elías Borrego fue de izquierda hacia el medio con pelota dominda, y de 25 metros sacó un zurdazo que se colgó en el ángulo para marcar el 0-1 antes del descanso, y cumplir con la ley del ex.
En el complemento, Alejandro Orfila corrigió su error de planteo -volvió al 4-4-2 con el ingreso de Bruno Barranco por Walter Busse- pero el funcionamiento del equipo no fue el ideal. Más allá de haber arrancado mejor con un Rodrigo Melo muy preciso en las salidas y el primer toque, y un Tomás Asprea desequilibrante por izquierda, los ataques siempre quedaban en la nada, y casi que Jorge De Olivera no tuvo trabajo en toda la tarde. Con poco, Platense era el dominador del juego, que no sufría abajo, y cada vez que salía de contra podía liquidarlo. Primero con un remate de Tarragona que tapó Bailo, y luego con un disparo desde la puerta del área de Cristian Amarilla que reventó el travesaño.
El Verdolaga estuvo todo el encuentro desconcertado, jugó su pero partido en muco tiempo, y encima sobre el final terminó sufriendo otro cachetazo. Palavecino probó desde la media luna del área, y con un derechazo colgó la pelota de un ángulo y sentenció la historia en Caballito.
Fue final en el Arquitecto Ricardo Etcheverry. Ferro nada pudo hacer en un partido que el hincha quería ganar, y terminó dando la peor imagen en lo que va de las 8 jornadas de la Primera B Nacional. Así no pudo seguir escalando posiciones, y deberá dar vuelta la página porque la semana que viene vuelve a tener revancha cuando visita a Gimnasia en Mendoza. Por su parte, Platense jugó un partido muy inteligente, y con dos golazos se terminó quedando con su segunda victoria del campeonato. Así se acercó a los puestos de reducido, lugar al que podrá acceder si el fin de semana próximo derrota a Chicago en Vicente López.