Tras la reunión telemática celebrada hoy por el Comité Ejecutivo de la UEFA, se ha conocido la decisión final sobre los tres estadios, que estaban en duda para la Eurocopa que comenzará este próximo mes de junio.
Del trío de sedes que estaban en el alambre, el Allianz Arena de Múnich, se mantiene, con el compromiso de albergar a un mínimo de 14.500 espectadores en cada uno de los cuatro choques a celebrarse en Baviera. Por su parte, el Nuevo San Mamés de Bilbao, no albergará el póker de envites inicialmente previstos, que se disputarán en el Estadio de la Cartuja de Sevilla y por último, Dublín y su Aviva Stadium dan un paso al costado, para ser sustituidos por el Estadio de San Petersburgo, donde tendrán lugar los tres partidos correspondientes a la primera fase y, por el estadio londinense de Wembley que albergará uno de los partidos de octavos de final.