La Furia venía de una doble jornada de ausencia porque estaba abocada en conseguir el título de la UEFA Nations League. Su última participación en las eliminatorias para la Eurocopa había sido una dura derrota ante Escocia y, ahora, logró revertir esa imagen para acomodarse en la grilla tras un cómodo 7 a 1 sobre los Cruzados.
No hubo equivalencias y España liquidó el partido en el primer tiempo. Allí metió cuatro goles que tranquilamente pudieron ser cinco si es que no le anulaban uno a Fabián Ruíz por un milimétrico offside. Georgia quiso meterse en partido descontando en el inicio de la complementaria aunque, claramente no le alcanzó.
El 1 a 0 tardó en llegar pero a esa altura la visita era el único equipo que animaba en el Boris Paichadze Dinamo. A los 22 minutos, Marco Asensio levantó un centro bárbaro desde la derecha y con un cabezazo de pique al suelo apareció Álvaro Morata con el primero de sus tres tantos.
La ventaja se amplió un rato antes de la media hora gracias a un buscapié de Fabián Ruíz que, en el afán de despejar, Solomon Kverkvelia la mandó en contra su propia valla. Y hasta pudo ser un 3 a 0 cuando iban 29 pero la tecnología anuló el grito de quien buscaba revancha por una posición adelantada milimétrica.
La historia favorable a España terminó con un 4 a 0 camino al descanso porque, a los 38 minutos, Dani Olmo trabó con Giorgi Gocholeishvili, se llevó la pelota y remató al palo del arquero. Al rato nomás, Álvaro Morata estampó su doblete tras una hermosa doble pared con Ruíz.
Georgia descontó en el inicio de la complementaria con un grito de Giorgi Chakvetadze pero solamente le alcanzó para eso. El resto fue todo para los de Luis de la Fuente que, en cuanto veían que la cosa podía complicarse, apretaron el acelerador.
Iban 20 de la segunda parte cuando Mikel Merino cedió para Morata que la pinchó ante la salida de Giorgi Mamardashvili y clavó el 5 a 1. Tres minutos después, Nicholas Williams tiró una bicileta dentró del área, desarticuló a Kverkvelia y estiró.
Georgia, totalmente desvanecida anímicamente, tuvo un golpe de nocáut. Y el broche de oro para España lo puso Lamine Yamal con sus jóvenes 16 años que le rompió el arco a Mamardashvili tras una asistencia de Williams para colocar el inapelable 7 a 1 rumbo a la próxima Eurocopa.
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