Portugal tenía todo controlado en Braga pero España encontró luz cuando más tenebroso estaba su panorama. Álvaro Morata aprovechó una de las pocas distracciones del local y convirtió, a dos del cierre, el gol que significó la clasificación.
Portugal necesita un punto para clasificarse a las semifinales del Final Four, sin embargo el equipo capitaneado por Cristiano Ronaldo no especuló y terminó dejando una mejor imagen en la primera mitad.
España estaba aturdida, sin demasiada claridad, y terminó apoyándose en la seguridad de su arquero Unai Simón, quien destacó por negarle un mano a mano a Ronaldo.
Ya en el complemento España mejoró, se hizo cargo de sus urgencias con un juego más vertical y comenzó a generar riesgo.
Pese a esto Portugal sostuvo cierta sensación de verse mejor y sufrió verdaderamente poco en defensa, más allá de un intento de Morata que despabiló a España.
La Roja fue con el corazón en la mano y terminó encontrando una marcadísima desatención local a segundos de cumplirse los noventa minutos.
Nico Williams, ingresado desde el banco, pisó solo el área portuguesa y tocó con gran criterio al centro sobre la salida de Diogo Costa. La pelota quedó servida a posición de Álvaro Morata, quien perfectamente habilitando conectó con potencia al dramático 1-0.
Ganó España, que pasó del suelo al cielo en un abrir y cerrar de ojos para meterse en la gran definición de la Nations League.