Los destinos volvieron a cruzarlos en un campo de entrenamiento aunque, antes, uno fue chofer del otro. Désire Azankpo nació en Benín, África, y después de iniciarse en una academia recaló en el Metz de Francia donde conoció a Sadio Mané. El senegalés que brilló en Liverpool recaló en Bayern Múnich y le consiguió una prueba a su amigo que finalmente fichó para las formativas que conduce Martín Demichelis.
La vida misma y el destino. Azankpo no triunfó como Mané aunque no bajó los brazos. El delantero jugó en el fútbol de Luxemburgo, Eslovaquia, y el ascenso de Rumania e Inglaterra. Con 29 años quedó libre y allí es donde el atacante que militaba en los Reds le preguntó si quería trabajar como chofer suyo durante su estadía en el Reino Unido.
Cuando el senegalés firmó en Baviera, se llevó consigo a su gran amigo y hasta consultó si podían darle una prueba en el club. El argentino, Martín Demichelis, observó al nacido en Benín y dio el visto bueno para sumarlo a la segunda equipación del Bayern Múnich que que milita en la Regionalliga, es decir, la cuarta división del Alemania.
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