Un día como hoy, pero de 2018, se jugaba el quinto juego de la primera ronda de los Playoffs de la NBA en el Chase Center, donde Golden State Warriors eliminaba a San Antonio Spurs y se encaminaba hacia un nuevo campeonato. Esa noche vimos por última vez en acción al basquetbolista más grande de nuestro país.
Dos días antes, el conjunto de Gregg Popovich había descontado para ponerse 1-3 en una serie que sería imposible de revertir. En ese encuentro disputado en el AT&T Center, en Texas, Manu dio su último recital ante su gente en la victoria de los Spurs por 103 a 90, donde fue el segundo goleador con 16 puntos, además de aportar 5 asistencias y 3 rebotes.
El 24 de abril de 2018, los Warriors fueron superiores y eliminaron a San Antonio de los Playoffs, con Kevin Durant y Klay Thompson como máximas figuras. El argentino jugó 25 minutos y consiguió 10 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias. Firmó 3-7 en tiros de campo, 1-4 en triples y 3-3 en libres.
Hasta ese momento, nadie sabía lo que le depararía su futuro, ni él mismo lo sabía, ya que siempre aclaró que nunca se puso una fecha límite. Lo que hacía era terminar la temporada, disfrutar las vacaciones y tomar la decisión de continuar o no en el regreso a los entrenamientos. Aun así, sus rivales en aquella noche lo fueron a abrazar a modo de despido, algo terminó ocurriendo. Lo saludaron todos, pero especialmente Durant, Draymond Green, JaVale McGee, Thompson, David West, quien fue su compañero en 2016, Stephen Curry, y Steve Kerr, socio en su primer anillo obtenido en 2003. El ahora entrenador le dijo: “Continúa jugando, ¿por qué no? Conocí a Roger Federer en China y le pregunté por qué seguía jugando. Me dijo ‘porque amo jugar’. Vos lo amas, continúa”. En rueda de prensa, también declaró: “Debería jugar dos años más”.
Finalmente, el 27 de agosto, unos meses después de que el reloj del Chase Center llegara a cero, el bahiense anunció su retiro del básquet profesional. Ese día todo el país le agradeció en las redes sociales a través del hashtag #GraciasManu. Lo que vino después fue el retiro de su camiseta N°20, que ya se encuentra en lo más alto de la casa de los Spurs, y un merecido y largo descanso junto a su familia.