La Academia, en Colombia, caminó entre las piedras, sintió el temblor, temor y vergüenza. Sin embargo se despertó en la complementaria para rescatar al menos un punto ante el elenco Azucarero que lo bailaba en el Monumental de Palmaseca hasta que, los de Avellaneda, reaccionaron e igualaron 2 a 2 la contienda para cerrar la tercera fecha del grupo en lo más alto de la tabla de posiciones.
No había arrancado bien la noche para Racing. A los 10 minutos Andrés Roa abrió la cuenta con cierta complicidad de Sebastián Saja y le daba el triunfo parcial al Deportivo Cali que, tomó el protagonismo y ahogó por completo a su rival. Los dirigidos por el «Pecoso», Fernando Castro, dominaron a su antojo cada sector de la cancha bloqueando cualquier idea que pudiese gestarse por los hombres de Facundo Sava que sintieron el golpe por el tempranero 1 a 0 en contra.
Todo se complicó aún más para la Academia cuando pasada la media hora, y sin conseguir reacción alguna, el Azucarero anotó el segundo tanto del partido. Una desatención de Luciano Aued, que cumplía un centenar de cotejos vistiendo la casaca blanca y celeste, dejó a Fabián Sambueza mano a mano con el arquero y, el ex Temperley, colocó el esférico contra el poste más lejano para clavar el merecido 2 a 0. Incluso, el conjunto colombiano, a esa altura, ya merecía mucho más que esa buena ventaja pero el «Chino» le salvó la vida a los de Avellaneda con espectaculares reacciones frente a Harold Preciado y Rafael Santos Borré.
Para los minutos iniciales de la complementaria nada cambió en el Monumental de Palmaseca. Los de Castro seguían presionando en ofensiva mientras que Racing trataba de acomodarse como podía. No obstante, al cuarto de hora, un grosero cálculo entre Ernesto Hernández y Germán Mera le sirvió el descuento a los de Sava. Leandro Grimi recibió tamaño regalo con todo el arco a su merced y estampó el 2 a 1 que devolvía a la vida al elenco argentino. Y entonces, a partir de ese gol, prácticamente todo fue de la visita.
Oscar Romero forzó la reacción del guardameta local con un remate de media distancia y la paridad parecía encaminarse. Con un esquema totalmente ofensivo, la Academia llegó al tanto de la tranquilidad cuando el paraguayo desbordó por izquierda y puso un centro en la cabeza de Lisandro López que anotó la parda. Despúes hubo tiempo para una expulsión, cuasi localista, sobre Francisco Cerro y una cartulina colorada para John Lozano en el dueño de casa tras una artera patada sobre Marcos Acuña.
Deportivo Cali, completamente golpeado por el triunfo que se le estaba escapando, se resignó ante un Racing que no se conformó con el empate y, en la última jugada, pudo ganarlo con una situación que no pudo resolver de manera positiva Federico Vismara. Fue un 2 a 2 en Colombia donde, los de Avellaneda, la pasaron realmente mal en un momento hasta que pudieron reaccionar para soñar con la clasificación a octavos de final de la Copa Libertadores. Como diría la letra de un hincha que pasó a la eternindad: «despiertame, cuando pase el temblor».