DEFENSORES DE BELGRANO 0 – ESTUDIANTES (BUENOS AIRES) 0: EL DRAGÓN NO PINCHÓ, EL TRICOLOR FESTEJÓ

Defensores no pudo doblegar la defensa de un Estudiantes mezquino que solo se conformó con el empate. El gol sobre la hora de Juan García para Brown de Adrogué sentenció la suerte de ambos equipos que se quedaron sin ser campeones y ahora deberán luchar por el ascenso que otorga el Reducido.

Estudiantes 79 puntos. Defensores y Brown 78 puntos. Así estaba la tabla antes de que se dispute la 42° y última fecha. Por un lado, Defensores y Estudiantes disputaban en el Bajo Nuñez una verdadera final, ya que quien ganara se aseguraba el primer puesto. Por su parte, el Tricolor de Adrogué se jugaba su última chance ante Morón, a la espera de un resultado que lo favorezca.

Con un marco sensacional en el Juan Pasquale, comenzó el partido que definía el futuro de la Primera B Metropolitana. De entrada, el Dragón salió a buscar la ventaja que le permitiera consagrarse como el mejor de la categoría. El Pincha, jugaba cerca de su arco pero sin pasar sobresaltos debido a una defensa bien parada.

La primera del encuentro llegó para el dueño de casa. Quiñonez se elevó por encima de los demás y remató con su cabeza un tiro que salió apenas alto del travesaño de Martinez. Defensores tenía más la pelota a través de Baima y Enrique, buscando siempre a Lucas Buono en ataque.

A los 25 minutos, Baima probó con un disparo muy fuerte de larga distancia impactando en el travesaño. De milagro, el equipo de Kopriva se salvaba de la caída de su arco. Para colmo llegaban noticias desde Morón: el gol de Peralta igualaba las acciones, generaba el 1-1 entre el Gallo y el elenco de Vicó, y posicionaba a Estudiantes como eventual campeón si lograba sostener la igualdad.

Por medio de contrataque buscó el equipo de Caseros inquietar a Albano Anconetani. A los 37 minutos llegó la primera acción clara por intermedio de un desborde de Diego Torres, colocando un centro que no pudo ser conectado por Diego Figueroa por apenas centímetros.

El nerviosismo del Dragón, sumado a la tranquilidad del Pincha por el resultado, generaba que el juego no fuera de lo más vistosos, con situaciones de peligro brillando por su ausencia. Así llegábamos al descanso y gracias a la igualdad en el Bajo Nuñez, más la igualdad en Morón, todo se mantenía como iniciada la fecha: Estudiantes era campeón, aunque un gol de cualquier equipo desequilibraría la cuestión.

El conjunto de Rodolfo Della Picca salió decidido a quedarse con todo en la segunda mitad. Antes del comienzo de la etapa complementaria, Chiquilito saltaba a la cancha en lugar de Aguirre. A todo o nada jugaba el Dragón, dejando en el vestuario a un volante para darle lugar a un delantero.

A los 5 minutos, Miguel Barbieri volvió a probar de cabeza -una de las mayores virtudes del Dragón- pero su cabezazo también se perdió por encima del travesaño. 10 minutos más tarde, Amaya probó con un disparo de larga distancia desviado.

Los minutos corrían, el resultado no se modificaba y el Pincha se sentía campeón. A los 27, tras una gran asistencia de Diego Torres, Zaragoza se encontró con la chance de sentenciar la historia y quedar en las páginas grandes de Estudiantes de Caseros, pero a la hora de rematar lo hizo de pésima manera y dejó con vida al Dragón (y al Tricolor).

Defensores buscaba y buscaba, aunque a medida que pasaba el tiempo, su juego cada vez era menos vistoso y cada vez recurría al pelotazo con mayor frecuencia. A los 29 minutos, Lucas Buono aprovechó un error de Gustavo Benitez y asistió con un centró flotado a Chiquilito, pero el delantero no logró controlar el esférico con precisión y le permitió a la defensa rival recuperarse.

El reloj marcaba 45 minutos. Estudiantes estaba tan solo a segundos de volver a la B Nacional tras 15 años. Defensores no podía. La chance desperdiciada por su capitán, Luciano Goux, debajo del arco provocó que la gente en las tribunas perdiera la esperanza. «Hoy no es nuestro día» se repetía en boca de miles. La suerte de este partido ya estaba echada. Estudiantes, con un planteo totalmente mezquino y prácticamente sin atacar, estaba consiguiendo su objetivo.

5 minutos más era lo adicionado en el Juan Pasquale. 4 minutos más se jugaban en Morón. Todo parecía a favor de Estudiantes. Sin embargo, cuando el cronómetro estaba detenido en 49 minutos, un grito retumbó en todo el estadio: «Gol de Brown». Sí, Brown de Adrogué había convertido por intermedio de Juan García y cambiaba todos los planes previstos.

Estudiantes, al enterarse de la noticia, envió a todos sus jugadores a disputar la última pelota en busca del gol. Pero no pudo lograrlo y Américo Monsalvo marcó el final. La gente de Defensores de Belgrano celebraba la victoria de Brown, simplemente por el hecho de dejar sin título a Estudiantes, un equipo que vino a especular y aguantar el 0 en su arco.

El pitazo final de Monsalvo fue un baldazo de agua fría para todos los jugadores del conjunto de Caseros. Todos abandonaron el estadio con lagrimas en los ojos. Nadie esperaba ese gol de García. Nadie esperaba otro desenlace. Pero así es el fútbol, llenó de sorpresas y ahora, el equipo que tenía todo para ser campeón, deberá luchar en el Reducido, enfrentando a Platense en los cuartos de final. Por su parte, Defensores no pudo doblegar a la defensa rival y también deberá buscar su ascenso por la misma vía, enfrentando a Tristan Suares.

El Dragón no pudo ganar. Estudiantes consiguió el empate que buscaba. Pero nadie contaba con Brown, quien hizo lo que debía hacer y pudo festejar. Brown de Adrogué campeón de la Primera B Metropolitana y ascenso directo. Los demás, a luchar en el Reducido por el segundo ascenso.

Acerca de Lautaro Castiglioni 5483 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.