Golden State Warriors hizo los deberes en el Chase Center y liquidó la serie 4-1 frente a Dallas Mavericks. El equipo de Steve Kerr volvió a las finales de la NBA tras dos temporadas sin PlayOffs, y ahora espera por su rival. El máximo anotador del encuentro fue Klay Thompson con 32 puntos.
El comienzo del partido fue favorable para el equipo de la Bahía. Los dirigidos por Steve Kerr comenzaron con un parcial 9-2, y una buena defensa alta parando los ataques de Dallas. El conjunto texano respondió con un parcial 7-0 (14-12) para descontar y mantener el juego cerrado. No hubo un claro dominador en el pasaje final, con jugadas de rápida resolución pero sin la precisión habitual para ambos. Con un buen cierre de Golden State, el primer cuarto terminó 28 a 23 a su favor.
El segundo período terminó por inclinar el partido para el dueño de casa. Tanto Stephen Curry como Luka Doncic permanecieron descansando hasta la mitad del parcial. La Poole Party comenzó para que Golden State tome la primera ventaja de dos dígitos (42-32), y con el aporte de Klay Thompson las diferencias aumentaron en el marcador. El equipo de Jason Kidd empezó a ver cada vez más lejos la posibilidad de remontar, con una defensa rival muy fuerte. La máxima ventaja llegó a ser de 21 puntos (67-46), pero la primera mitad terminó 69 a 52.
La vuelta de los equipos a la pista del Chase Center, encontró la misma sintonía de los cuartos anteriores en su arranque. La ofensiva de los guerreros se posó en Klay Thompson que estuvo muy preciso en el tiro de larga distancia. La defensa del equipo de San Francisco se centró en intentar cortar los ataques del esloveno, y en gran parte del período lo lograron. Dallas se mantuvo en juego desde los triples, y un sorpresivo parcial 15-0 (92-84) los acercó en los últimos tres minutos. Con un final totalmente abierto, el tercer acto terminó 94 a 84.
Los últimos 10 minutos le sonrieron al dueño de casa, que volvió a las bases del juego colectivo y los ataques a la pintura. Los Mavericks no perdieron la pisada en el electrónico, con Spencer Dinwiddie siendo protagonista. Mientras que, los Warriors volvieron a su ritmo anotador que habían mostrado en la primera mitad. Con el reloj en su contra, Dallas no logró descontar lo suficiente, y con dos dagas de los Splash Brothers el partido fue sentenciado a falta de dos minutos. El resultado final fue 120 a 110, dándole el título de campeones de la Conferencia Oeste a Golden State Warriors.
Con esta victoria, los guerreros ahora esperan por el ganador del cruce entre Miami-Boston, y garantizaron tener la localía a su favor en la serie por el trofeo Larry O’Brien. El factor cancha es muy importante, porque los de la Bahía llegan hasta esta instancia sin perder en el Chase Center (en sus primeros PlayOffs). El MVP de las finales del Oeste fue Stephen Curry (promedió 23.8 puntos, 6,6 rebotes y 7,4 asistencias), y se llevó el trofeo Earvin “Magic” Johnson. Esta es la sexta vez en ocho años que Warriors consiguen llegar a las finales de la NBA.
SÍNTESIS:
DALLAS (110): Luka Doncic 28, Jalen Brunson 10, Reggie Bullock 6, Dorian Finney-Smith 13, Dwight Powell 3 (FI); Spencer Dinwiddie 26, Maximilian Kleber 7, Frank Ntilikina 6, Davis Bertans 3, Sterling Brown 2, Trey Burke 6, Josh Green 0. Entrenador: Jason Kidd.
GOLDEN STATE (120): Stephen Curry 15, Klay Thompson 32, Andrew Wiggins 18, Draymond Green 17, Kevon Looney 10 (FI); Jordan Poole 16, Moses Moody 7, Nemanja Bjelica 5, Juan Toscano Anderson 0, Jonathan Kuminga 0, Damion Lee 0. Entrenador: Steve Kerr.
Parciales: 23-28, 29-41 (52-69); 32-25 (84-94), 26-26 (110-120).
Árbitros: Scott Foster – John Goble – Curtis Blair.
Estadio: Chase Center (San Francisco).
