COPA ARGENTINA | ATLANTA 0 – PACÍFICO (GENERAL ALVEAR) 0: CLAROBSCURO

Atlanta y Pacífico de General Alvear empataban sin goles en el marco de los dieciseisavos de final de la Copa Argentina soñando con acceder a la siguiente instancia. Sin embargo, las luces del Ciudad de Caseros se apagaron y forzaron la decisión de Mariano Gonzalez de suspender la historia cuando sólo habían transcurrido 22 minutos de juego.

Atlanta y Pacífico de Mendoza se veían las caras tras dar grandes sorpresas en instancias anteriores de este certamen con el anhelo de seguir acrecentando sus históricas participaciones. Los Bohemios habían accedido a este cotejo tras borrar a San Martín de San Juan por 3-1 mientras que el Lobo del Sur venía de borrar a Estudiantes de La Plata por 3-2.

Por orden de Mariano Gonzalez comenzó el encuentro en el Estadio Ciudad de Caseros. En los primeros instantes, los dirigidos por Francisco Bersce fueron quienes dominaron en cuanto a tenencia del balón pero sin ninguna aproximación clara al arco de Federico Giacone. A los 17 minutos, las luces del Estadio de Estudiantes BA se apagaron y forzaron la primera suspensión. Luego de 22 minutos de espera, el problema parecía haberse solucionado y el juego continuó por otros 300 segundos, hasta que nuevamente la iluminación mermó y el campo quedó a oscuras, obligando al colegiado a tomar la decisión de finalizar el partido.

Habiendo transcurrido sólo 22 minutos, Atlanta y Pacífico de General Alvear deberán completar los 68 restantes para decidir quien enfrentará a Belgrano en la instancia de octavos de final. Finalmente, la decisión de los principales organizadores del certamen fue continuar el cotejo en el día de mañana, a las 14:30, sin público presente. Pese a la intención de los de Villa Crespo de jugarlo más adelante, debido a la proximidad del encuentro ante San Miguel por la Primera B Metropolitana del próximo sábado, se terminó tomando una medida como la que solicitaban los mendocinos.

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Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.