Con un jugador menos durante casi todo el segundo tiempo, el Juve se encontró con la victoria simplemente por no rendirse nunca. El partido fue malo y, si fuese por merecimientos, debió terminar en empate sin goles.
Difícilmente se pueda repetir este partido. Por la poca cantidad de llegadas al arco, porque ninguno tomó la iniciativa para arriesgar, ni siquiera Camioneros que jugó, prácticamente, un tiempo entero en superioridad numérica.
Lo que se puede destacar es que la banda derecha por la que atacaron ambos equipos, fueron los lugares donde más progresaron y consiguieron desequilibrar más no poder quebrar el resultado.
Ninguno fue claro dominador del encuentro, aunque en la segunda etapa y precisamente a los 4 minutos, el árbitro Joaquín Gil amonestó por segunda ocasión a Federico Guerra y eso llevó a la inmediata expulsión del campo de juego. Casi sin querer, el equipo de los Moyano se abalanzó sobre su rival y llevó el juego sobre el área del conjunto puntano.
Los minutos pasaron y la visita aguantó cada intento de Camioneros por crear peligro, hasta hubieron dos goles pero que terminaron en offside uno y el otro con una falta al arquero previamente.
El error se pagó caro. Pasaron dos minutos de los cinco que adicionó el árbitro cuando Lozano perdió la pelota con Balmaceda quien corrió 10 metros hasta llegar mano a mano con el arquero, el 11 definió al primer palo y sentenció el partido con ese gol.
Lo que parecía imposible que sucediera, el fútbol lo hizo posible. Juventud se llevó dos puntos mas de lo que parecía que iba a sacar. Camioneros sigue sin conseguir triunfos en estas tres jornadas y la próxima jugará como local nuevamente ante Ciudad Bolivar el próximo domingo. En el caso de Juventud Unida, hará de visitante contra Circulo Deportivo de Otamendi.