Athletico Paranaense logró igualar la serie en Curitiba, tras caer en La Paz, pero terminó perdiendo por penales. Bolívar se convirtió en el segundo club boliviano en eliminar a uno brasilero en toda la historia de la Copa Libertadores.
El triunfo fue de Athletico, pero la gloria de Bolívar. El Furacao necesitaba ganar por dos goles de diferencia, habiendo perdido 3-1 en Bolivia, y así lo hizo.
Paranaense armó su ventaja inicial en una primera mitad con polémica. El VAR concedió un penal por presunta mano de Bentaberry sobre el ataque de Canobbio; la pelota parece dar en la mano del defensor uruguayo tras impactar en su pecho.
Fernandinho cobró la boleta con jerarquía, burlando la atinada volada de Lampe.
Donde no quedaron dudas fue en la polémica anulación del empate académico, una errónea posición adelantada que el VAR no corrigió de manera insólita. Era gol de Patricio Rodríguez, pero el equipo arbitral encabezado por Kevin Ortega lo privó.
Ya en el complemento una buena maniobra de Agustín Canobbio habilitó el gol de Vitor Roque, 2-0 que fue suficiente para consumar el 3-3 final.
En los penales se metieron las primeras nueve ejecuciones, incluyendo la última de Bolivar, a cargo de Bruno Sávio.
Thiago Heleno ejecutó el quinto para Athletico Paranaense, pero su derechazo se estrelló contra el travesaño.
Bolívar logró una clasificación histórica, convirtiéndose en el segundo equipo boliviano en eliminar a un brasilero de la Libertadores. Primero desde que Jorge Wilstermann lo hiciera ante Atlético Mineiro en 2017. Ahora buscará las semifinales en mano a mano con Internacional de Porto Alegre.