Por: Walter Silva | @WalFSilva10
Tras el aniversario de su primer campeonato de Liga, Boca Juniors conmemora su último festejo basquetbolístico, el de la temporada 2006/2007, también obtenido en una modificada Bombonerita pero que no dejó de estar repleta.
Diez años y dos días después de su primer campeonato profesional, y con nueve trofeos más en el medio, ese martes 29 de mayo de 2007 se vivió con mucha expectativa. Y como diez años y dos días atrás, a cancha llena, esta vez con Rodrigo Palacio (espectador habitual del básquet Xeneize mientras estuvo en el club) y Martín Palermo en la tribuna. Cabe destacar la presencia del público de Peñarol que completó los lugares que les fueron asignados y embelleció aun más el marco de la final.
De paso irregular en la temporada, Boca fue de menor a mayor durante la fase regular. Tuvo un 2006 flojo, obtuvo siete victorias en 14 partidos, quedando en la cuarta posición de la Zona Sur. Esto le costó el puesto de entrenador en jefe a Eduardo Tola Cadillac e hizo que su asistente, Gabriel Piccato, tenga su debut como head coach. Luego de este cambio, el equipo comenzó a levantar en el Súper 8, donde llegó a la final, pero cayó ante Peñarol de Mar del Plata por la mínima, 74-75. Sin embargo, el azul y oro pudo tomarse revancha.
En la segunda fase, levantó su promedio y ganó 19 de 30 encuentros, obteniendo el tercer lugar en la tabla y el pase directo a cuartos de final. Desde allí, cada serie fue llevada al quinto juego y Boca demostró la consolidación que fue apuntalando con el correr de la competencia. La serie final ante Peñarol no fue la excepción, los equipos se llegaron a robar las primeras localías, pero que cada uno pudo recuperar. Hasta que, un 27 de mayo, el Xeneize lo hizo por segunda vez para volver a La Boca con la posibilidad de dar la vuelta en casa. Y no lo desaprovechó
A ese equipo lo conformaron Raymundo Legaria, Leonardo Gutiérrez, Gustavo Oroná, Leandro Toro Palladino, Martín Leiva, los extranjeros Jamal Robinson y Lázaro Borrell, y los -por entonces- juveniles Julián Aprea, Luis Junior Cequeira, Lucas Ortíz, Jonatan Slider, Matías Fioretti y Nahuel Rodríguez. Otro condimento para el partido fue Sebastián Paco Festa, emblema y pieza importante del campeonato Xeneize de la 96/97, que en esta final estaba en la vereda de enfrente.
El partido mantuvo la tónica de toda la serie, muy intensa y pareja, aunque la mayor parte del tiempo fue favorable al local. El duelo de hinchadas enmarcó, con epicidad, las acciones dentro de la duela, donde todos los jugadores importantes de los contendientes aparecieron cada vez que la situación lo ameritó y el perímetro estuvo on fire a lo largo del juego. Con un Oroná picante, con 25 puntos, y las oportunas apariciones de Leo Gutiérrez y Robinson, Boca se llevó el partido por 89 a 81, gritando campeonato completando un ciclo de once vueltas olímpicas (tres Ligas Nacionales, tres Sudamericanos de Clubes Campeones, cuatro Copas Argentinas y un Top 4) en diez temporadas.
