El Pirata superó 3-0 al Funebrero con goles de Alejandro Rébola, Francisco Oliver y Joaquín Susvielles en la celebración luego de conseguir el ascenso y el título ante su gente.
Fue una noche redonda para Belgrano. En un marco increíble en las tribunas repletas del Mario Alberto Kempes, fuegos artificiales, en una fiesta, venció 3-0 a Chacarita y lo dejó sin chances de meterse en el Reducido para pelear por el segundo ascenso en la Primera Nacional.
Fue el último partido del Pirata ante su gente antes de comenzar su aventura en Primera División. Era el reencuentro con su público luego de conseguir el título. Afuera era todo celebración, y adentro también lo terminó siendo.
A pesar de tener el objetivo resuelto, no se relejó. Sí, quizás, lo jugó a otro ritmo. Pero le alcanzó para golear a un Funebrero apagado, enredado, sin juego. Un primer tiempo chato, donde Maximiliano Comba había resaltado con un potente disparo que tapó Federico Losas. Sin embargo, en la última, Alejandro Rébola logró convertir en la segunda oportunidad (la primera rebotó en un defensor) y romper el cero.
Luego, llegó el complemento donde siguió el envión. Apenas comenzó, Bruno Zapelli filtró, Comba gambeteó al arquero, pero se quedó sin ángulo y tocó hacia atrás para Francisco Oliver, que le rompió el arco para aumentar la ventaja.
Fue el golpe final para la visita, que empezó a tener errores tanto en defensa como en ataque. Encima, cuando Ricardo Blanco encontró el espacio para rematar, Nahuel Losada voló para sacarle el descuento. Después, llegó el gol final de Joaquín Susvielles para liquidar el duelo.
Belgrano tuvo su fiesta completa y la próxima vez que se reencuentre con su gente lo hará disputando la elite del fútbol argentino. A Chacarita se le fue la última oportunidad y se quedó sin chances de meterse en el Reducido.