Con poco juego, pero con los dientes apretados, el Taladro ganó un partido muy importante gracias al tanto de Juan Álvarez, como para seguir con chances de clasificar a cuartos de final. El cansancio de los partidos en la semana hizo mella en el rendimiento de los de Marcelo Gallardo que fue de mayor a menor.
Uno tenía mas necesidad de ganar que el otro. Banfield lo necesitó mas que River porque de haber empatado o perdido, sus chances de seguir en la copa hubiesen terminado esta tarde. Para el Millonario, hasta un empate le alcanzaba para depender de si mismo.
Empezó mejor el visitante porque tuvo el manejo y la circulación de la pelota mientras que su rival esperaba agazapado por una contra, alguna jugada personal de Martín Payero o llegando por afuera con Juan Álvarez por izquierda o por derecha con Emanuel Coronel.
Mas allá que la defensa local sea un cerrojo y que le haya costado, River encontró grietas en el fondo y, aunque no supo aprovecharlas, ya sea por los palos o por el arquero Mauricio Arboleda, estuvo cerca de hacer la diferencia.
La primera jugada de peligro fue a los 14´ por un tiro libre de Nicolás De La Cruz que terminó pegando en el palo. Cinco minutos después apreció Benjamin Rollheiser, quien hizo un buen primer tiempo, desde la derecha, encaró para el centro y remató al primer palo pero Arboleda atrapó sin problemas la pelota.
Fue incesante el Millonario que atacó en todo momento. El Uruguayo De La Cruz también lo tuvo con un fuerte remate cruzado desde afuera que pasó a centímetros del palo.
La primera de peligro para Banfield fue a los 36´ tras una buena jugada individual de Payero que se sacó a dos jugadores de encima, remató desde afuera y exigió Franco Armani que desvió hacia el costado.
Minutos antes que termine el primer tiempo, hizo una buena jugada de Julián Álvarez que pivoteó en el área grande y le tiró el centro a Rafael Santos Borré. El colombiano no llegó, pero exigió a Franco Quinteros que cabeceó primero y casi se hace un gol en contra. La pelota pegó en el travesaño y salió disparada para adelante.
A partir del segundo tiempo, no cambiaron los papeles, pero el Taladro jugó mejor y la energía de los jugadores de Gallardo empezó a decaer, a sentir los viajes y la cantidad de partidos disputados.
Antes que llegue el único tanto del partido, lo tuvo el Chileno Paulo Díaz quien remató desde afuera y la pelota se fue cerca. Luego, a los 18´, sacó Arboleda, Pons peinó la pelota y Álvarez le ganó en carrera a Díaz para quedar solo contra Armani quien lo amagó y definió. Casi igual que el truco de magia de un mago sacando un conejo de su galera. Así de sorprendente.
El tanto le dio mucha tranquilidad al conjunto de Javier Sanguinetti y, al Millo, por mas amor propio que tuvo, le costó sobreponerse. Las llegadas no fueron tan punzantes como en los primeros 45´. Gallardo buscó en Jorge Carrascal y Agustín Palavecino aire fresco en el ataque, junto a Federico Girotti pero se encontraron con una defensa sólida en Banfield que respondió y solucionó las fallas que tuvo en el primer tiempo.
El partido terminó en victorial local. Un triunfo que pudo no haber merecido pero, en una de las pocas jugadas peligrosas que tuvo, pudo convertir. Mientras que River no supo como quebrar el cero y las desatenciones en defensa le costaron el partido. Antes de jugar la última fecha, River deberá viajar a Colombia para enfrentarse a Independiente de Santa Fe y luego el fin de semana contra Aldosivi en el Monumental. Mientras que los dirigidos por Sanguinetti visitarán a Godoy Cruz con la obligación de ganar y esperar los resultados de Estudiantes, Racing y Central, además del Millonario.