
La Selección Argentina consiguió una importante victoria frente a su par de Bahamas, en el cierre de una nueva ventana clasificatoria FIBA. El máximo anotador del partido fue Juan Pablo Vaulet con 19 puntos.
El comienzo del partido presentó problemas para las dos selecciones de cara al aro, con un goleo bastante bajo. Las ofensivas mostraron muchos fallos en ataque, con algunas pérdidas y posesiones que no terminaron bien. En los primeros cinco minutos, el parcial del encuentro fue solo 5-4 a favor de Bahamas. El combinado albiceleste encontró soluciones desde la pintura, pese a la sólida defensa bahameña que aguantó en la zona. Los triples se hicieron presentes para aumentar el ritmo de anotación, y en la última posesión, Nicolás Romano anotó desde los 6.75 metros para cerrar el primer asalto 19 a 18 para la Argentina.
El conjunto dirigido por Pablo Prigioni salió totalmente encendido al segundo acto, cuando conectó tres triples seguidos para tomar una ventaja importante. El entrenador local solicitó un tiempo muerto cuando apenas habían transcurrido 10 segundos para ordenar a su equipo. El dueño de casa intentó descontar provocando duelos uno contra uno en la pintura, pero la defensa argentina estuvo muy correcta. En un muy buen pasaje de José Vildoza y Martín Cuello, la brecha llegó a ser de 10 puntos (32-22). El jugador más peligroso de Bahamas fue David Nesbitt, quien lideró la ofensiva de su selección. En un final donde el local no aprovechó sus viajes a la línea de libres, la primera mitad terminó 42 a 30 para la visita.
La reanudación del encuentro encontró a las dos buscando anotar desde el tiro exterior, aunque el combinado de Johnson Anton Moses salió mejor. La selección local conectó un parcial 7-0 (42-37) para volver al partido, en tan solo dos minutos del tercer período. La defensa argentina tardó algunos minutos para encontrarse en la pista, principalmente para cortar la aproximación de la selección bahameña. El juego colectivo del equipo de Prigioni fue fundamental para que la diferencia vuelva a superar la barrera de los dos dígitos. El seleccionado local sufrió el cansancio del partido, y no logró aguantar la intensidad argentina. Con un buen cierre de Juan Pablo Vaulet, este capítulo terminó 63 a 47.
Los últimos 10 minutos parecían un mero trámite para El Alma, pero los centroamericanos vendieron cara la derrota. El equipo de Anton Moses fue al frente con más ganas que ideas, principalmente con los triples como arma principal. El local conectó un parcial 11-0 (66-58) para ponerse a tres posesiones, en un tramo bajo de la defensa argentina. El juego fue bastante cortado cerca del cierre, aunque la visita aprovechó esto para jugar con la desesperación de Bahamas. El reloj fue un aliado más para los de Prigioni, que poco a poco vieron como el local se acercó en los últimos minutos desde la pintura. En un cierre plagado de tiros libres, con dos tiempos muertos solicitados por el entrenador argentino, el resultado final fue 80 a 76 para Argentina.
SÍNTESIS:
BAHAMAS (76): Jaron Cornish 7, Abel Joseph 0, J.R. Cadot 7, David Nesbitt 18, Jaraun Burrows 11 (FI); Kemsy Sylvestre 0, Godfrey Rolle 15, Eugene Bain 5, Livingston Munnings Jr. 0, Kadeem Coleby 12; Dwight Coleby no ingresó. Entrenador: Johnson Anton Moses.
ARGENTINA (80): José Vildoza 11, Lucio Redivo 15, Nicolás Brussino 2, Juan Pablo Vaulet 19, Marcos Delía 7 (FI); Franco Baralle 3, Juan Fernández 0, Nicolás Romano 10, Martín Cuello 9, Nicolás Aguirre 2, Tayavek Gallizzi 2; Tomás Chapero no ingresó. Entrenador: Pablo Prigioni.
Parciales: 18-19, 12-23 (30-42); 17-21 (47-63), 29-17 (76-80).
Árbitros: Roberto Vázquez – Johnny Batista Palermo – Alan Tiago Dos Santos.
Estadio: Sir Kendal Isaacs Gymnasium (Nassau, Bahamas).

