República Checa venció por dos a uno a Azerbaiyán en duelo de selecciones sin posibilidades de llegar a Rusia 2018. La Milli no pudo cerrar su camino eliminatorio con triunfo como local, los checos pudieron festejar una victoria luego de tres presentaciones. A pensar en Qatar.
El pintoresco Estadio Nacional de Bakú, capital azerbaiyana, recibió con poca concurrencia al último partido en casa de su ya eliminada Selección Nacional. Azerbaiyán, comandada por el croata Robert Prosinecki, se enfrentaba con la República Checa de Karel Jarolím.
El cotejo fue entretenido desde el arranque, dos equipos liberados de responsabilidades que se dedicaron solamente a jugar. Las situaciones de gol se manifestaron en ambas áreas pero el trámite fue levemente superior a República Checa. A diez del descanso Jakub Jankto sacó un gran derechazo cruzado que el golero local Kamram Aghayev dio rebote corto y Jan Kopic apareció solito para mandarla a guardar de zurda. Uno a cero los checos.
El complemento arrancó con polémica, Afran Ismailov penetró al área visitante dejándose caer ante el tenue cruce de Marek Suchy. El juez francés Benoit Millot compró el buzón pitando penal. El propio Ismailov se hizo cargo de la factura con un derechazo certero a izquierda de Pavlenka.
Pero diez minutos más tarde el picante Jankto lanzó el centro que Antonin Barak transformó en gol con un cabezazo potente. Besito en el escudo por parte del delantero del Inter y dos a uno para República Checa.
Los últimos minutos se jugaron sin mediocampo, la Milli se fue con todo en búsqueda del empate dejando huecos que los checos no lograron aprovechar para estirar ventajas. El resultado no se modificó hasta el final en Bakú.
Azerbaiyán cerrará su eliminatoria visitando al ya clasificado Alemania, tremenda prueba para cerrar su trunco camino a Rusia. República Checa finaliza como local ante San Marino, en un partido que sin dudas ganará.