No fue un trámite simple para el Fuggerstädter y aún menos para un plantel que en tres de los cinco partidos que jugó no había convertido goles. Sin embargo, los de Baviera viajaron al noroeste de Alemania y vencieron por 1 a 0 al Verdiblanco que, tras vencer al Borussia Dortmund, se pinchó en la Bundesliga.
Augsburgo tuvo una ocasión muy buena en el inicio con Florian Niederlechner esquivando a Jiri Pavlenka. El guardameta checo quedó tirado en el piso pero el delantero visitante tropezó con la pelota y, reicén allí, respiró aliviado el Werder Bremen.
El local levantó cabezao y probó con un derechazo de Marvin Ducksch que contuvo sin problemas Rafal Gikiewicz. A la media hora del primer tiempo, los de Ole Werner inflaron las redes del equipo rojiblanco pero Martin Petersen anuló la conquista por offside de Niclas Füllkrug.
Por situaciones y dominio de la pelota, Werder Bremen estaba mejor parado y merecía más. En la complementaria lo tuvo con un cabezazo de Ducksch que Gikiewicz manoteó justo al tiro de esquina. Sin embargo, la suerte estuvo del lado del Augsburgo que, un rato más tarde, abrió la cuenta gracias al anticipo de Ermedin Demirovic.
Justamente, el bosnio, estuvo cerca de marcar el segundo en la noche alemana cuando definió con un sombrero sobre Michael Zetterer aunque el travesaño se lo negó al balcánico. El Verdiblanco aprovechó la recta final para arrincontar a los de Baviera y al menos rescatar un empate pero se toparon con Gikiweicz que, por ejemplo, le tapó un gran mano a mano a Niklas Schmidt.
El infortunio del local continuó en una de las últimas acciones del cotejo. Por una mano de Maximilian Bauer, los del noroeste germano tuvieron un penal en su favor. Ducksch no sólo falló sino que el arquero, al tapar el disparo, se burló de los hinchas del dueño de casa que casi culmina en un caos.
Augsburgo llevaba tres derrotas al hilo y necesitaba un triunfo para despegarse de la zona baja en la tabla de posiciones de la Bundesliga. Lo consiguió visitando al Werder Bremen y por 1 a 0 en una contienda con pocas emociones en el presente que cotizarán en bolsa en el futuro por la permanencia.
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