El estadio José Fierro es la fortaleza de Atlético Tucumán. No perdió ningún partido en su casa en la actual Superliga y frente a Temperley mostró el poderío trabajado en la pretemporada. El Decano no le dio posibilidades al Gasolero y lo despachó con un contundente 3 a 0. Desde el minuto de juego (gol de Mauricio Affonso) hasta el final fue el dominio de los muchachos de Ricardo Zielinski.
Y el Celeste no pudo hacer demasiado. A los 60 segundos pasó de atacar y a sufrir el primer gol en contra de la jornada: pase del Pulga Rodríguez para Affonso que se acomodó y definió tranquilo. El tanto cambió los planes para los dirigidos por Gastón Esmerado pero nunca se sintieron cómodos con la desventaja y el dominio de su rival que minuto a minuto crecía en el césped. El segundo de Jonathan Cabral (gran cabezazo en la salida de un córner) tumbó a los de Turdera y el duelo pareció liquidado aún en la primera mitad.
La marcha del Decano no cesó en los segundos cuarenta y cinco minutos. Todo estaba bajo control en los hombres del Ruso. Dominio, marca y hambre para buscar el tercero que llegó con la participación de Favio Álvarez en la creación y David Barbona en la bomba activada hacia las redes de Josué Ayala. La diferencia pudo ser mayor pero la cuenta se detuvo en el 3 a 0 que enamoró a los hinchas y los ilusiona para lo que viene con Copa Libertadores, Copa Argentina y la ilusión más de América en la Superliga.
Atlético no falla en Tucumán y Temperley lo vivió en carne propia. Un minuto duró el empate en el José Fierro y desde ese momento nada fue igual. Control de principio a fin del Decano que le regaló un partido tranquilo y sin sufrimiento para sus fanáticos. Los promedios siguen acechando al Gasolero que nada pudo hacer ante la superioridad de su rival.