El Granate empazó a cerrar una buena temporada de Serie A con un empate frente al durísimo elenco de los Oróbicos. En la noche de Bergamo, y completando el calendario con este postergado, los de Turín creían tenerlo ganado hasta que reaccionó la Diosa y clavó el 4 a 4 en una contienda donde Rosario Abisso sancionó cuatro penales.
Resultado cambiante, contienda interesante, y un espectáculo de fútbol. La jornada del miércoles, que había comenzado con la goleada de Udiense sobre Fiorentina continuó con un partidazo en el que Atalanta empató con Torino sobre el cierre y no logró meterse siquiera en el puesto de Conference League.
A los 3 minutos del primer tiempo, el Granate abrió la cuenta. Dennis Praet le ganó la espalda a su marca por banda derecha y corrió sólo en búsqueda del pelotazo largo. El belga mandó un centro buscapié y encontró al paraguayo, Antonio Sanabria, quien empujó a la red para estampar el 1 a 0.
Apenas pasado el cuarto de hora, Atalanta llegó al empate con el primer penal de la noche. Ricardo Rodríguez dejó el pie y Davide Zappacosta fue astuto al engancharse con el suizo para que Abisso no dude en la sanción de la pena máxima. Cara a cara con Vanja Milinkovic-Savic, el colombiano Luis Muriel no falló desde los once metros y emparejó la chapa frente al Torino.
El local, con la igualdad, mostró su mejor versión. Hans Hateboer puso al rato el 2 a 1 pero rápidamente el árbitro anuló el gol del neerlandés. No obstante, su compatriora Marten de Roon tuvo pronta revancha y anotó una válida conquista después de un córner preparado que ejecutó Muriel.
El show de los penales continuó en el capítulo inicial. Remo Freuler, en una noche para el olvidó, empujó a Sanabria dentro del área y Torino contó con la ocasión inmejorable de empatar desde los doce pasos. Sasa Lukic tomó la lanza y castigó contra la meta de Atalanta para clavar el 2 a 2 con el que marcharon a los camarines.
El dueño de casa quería el triunfo para meterse en zona de Conference League y asomar la nariz al puesto de Europa League. En el arranque de la complementaria, Duvan Zapata desperdició un regalo defensivo de la visita. La parda parecía inamovible hasta que Freuler le cometió un penal a Tomasso Pobega. Lukic, otra vez, pateó y vulneró la resistencia del ex Racing, Juan Musso.
Si algo le faltaba a los Oróbicos era que, un rato más tarde, cuando iban 22 del segundo tiempo, el Toro consiguiera el 4 a 2 que parecía liquidar el pleito. Sanabria, sin energías, levantó un centro dentro del área grande y Freuler completó su pesadilla con un rodillazo contra sus propias redes. Instantáneamente, Gian Piero Gasperini lo sustituyó.
Lo que todo el mundo consideraba terminado en Bérgamo, no fue así. En el cuarto de hora decisivo, Muriel le filtró un pase maravilloso a Mario Pasalic que anotó el descuento en un mano a mano con Vanja Milinkovic-Savic. A cinco para el cierre, una pelota que dio en el brazo del checo, David Zima, derivó en una nueva pena máxima. Y el colombiano que ya había pateado el primero, se hizo cargo del último para poner cifras definitivas.
En un verdadero show de fútbol, con un cierre para cualquiera de los dos, Torino celebró a la larga el punto en un recinto difícil contra un oponente bravo a pesar de tenerlo prácticamente ganado. Atlanta también vio con buenos ojos el 4 a 4 ya que, si bien no se metieron en puestos de competencias internacionales, tampoco sufrieron una derrota dura en casa y rescataron un punto que puede ser dorado al terminar la temporada.
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