ARGENTINOS JUNIORS – «SIEMPRE VOY A SER UN TAEKWONDISTA, PERO EL FÚTBOL ES MI VIDA»

El fútbol da mil y una historias que merecen ser contadas. En este caso traemos la historia de Matko Miljevic, un chico que nació hace 16 años en Miami, que juega de enganche en la reserva de Argentinos Juniors, y fiel a la historia del club, con un futuro prometedor. Su nombre viene del croata, y significa “el más deseado”, y parece que su don con la pelota no es casualidad. Inclusive ya tuvo la posibilidad de vestir la camiseta de la selección estadounidense sub 16.

A su corta edad fue bicampeón internacional de Taekwondo, hasta que tuvo que decidirse entre esa disciplina y el fútbol. “Siempre voy a ser taekwondista, pero el fútbol es mi vida”, dice el joven. Dio sus primeros pasos con la pelota en un club de la Zona Sur, hasta que pasó a Boca, en donde estuvo dos años, y por un pedido de Fernando “Bocha” Batista, pasó al Bicho.

Hijo de Gustavo y Ángeles, y hermano de Iara, Matko asegura que el laso con ellos es muy fuerte. Sobre todo con un pariente que hoy ya no está al lado suyo. Se trata de su abuelo paterno, a quien le hizo una promesa: no cortarse el pelo. Hoy en día, quien observa un partido de la Reserva de Argentinos puede notar a un talentoso enganche, que sabe con la pelota en los pies, y con un peinado de los ‘90. Ese es Matko Miljevic, un purrete de 16 años que le cuenta a Vermouth Deportivo su historia.

¿Cómo fueron tus inicios en el fútbol, y que importancia tuvo el Bocha Batista para que llegues a Argentinos? ¿Sabías lo que significaba este club en Inferiores y la historia qué tenía?

Arranqué jugando en un club llamado 12 de octubre, de la Zona Sur, impulsado por Juan Carlos Castillo. Luego pasé a jugar en Boca Juniors, y allí estuve dos años junto a Ramón y Manuel Maddoni. Después tuve la chance de pasar a Argentinos y no lo dudé. Sabía la historia y el prestigio que tenía el club y para mí es un placer poder defender estos colores hoy en día.

¿Tus padres le dan mucha importancia al estudio, y ese también había sido uno de los motivos por los cuales habían decidido tenerte en Estados Unidos. ¿Te costó convencerlos para comenzar a jugar, aunque imagino que debés seguir estudiando? ¿Te gustaría seguir una carrera después?

Sí, es verdad. En mi casa se le da mayor importancia al estudio. De hecho, mi papá quería que cuando creciera estudie en Estados Unidos, pero nunca se pensó que iba a ser jugador de fútbol, je. Mis padres saben que el fútbol es mi vida y mi pasión, y cómo dicen ellos: “lo que te apasiona hacelo con ganas”, y es por eso que me apoyan todo el tiempo. Hoy estoy en el último año de la escuela secundaria, y si dios y el tiempo me ayuda, me gustaría estudiar abogacía.

Te volcaste durante un tiempo por el Taekwondo, y fuiste bicampeón internacional. ¿Cómo llegaste inclinarte por esa disciplina? ¿Te dejó alguna enseñanza para el fútbol? ¿Fue dificil la decisión de tener que inclinarte o por el Taekwondo o por el fútbol?

Al taekwondo lo arranque por mi hermana. Un día la fui a ver entrenar y me gustó mucho la disciplina porque es muy completa. Si me dejo muchas enseñanzas que hoy en día las uso a veces para el fútbol, sobre todo en lo que es la elongación, y muchas otras para la vida. Soy cinturón negro y siempre voy hacer taewkondista, pero el fútbol es mi vida y por eso me incliné por él.

Jugás de enganche, algo que ya casi no es habitual en el fútbol, pero ¿Siempre jugaste ahí?

No, en Boca jugaba de 5 el primer año. Pero el entrenador que tuve al año siguiente me dijo que tenía cosas de enganche porque daba muchos pases gol, y podía llegar al área rival para convertir, y a partir de ese momento nunca abandoné esa posición.

Quien tuvo la chance de verte jugar en Reserva, además de tu buen juego y manejo de la pelota, sobresale tu pelo largo. ¿Se puede saber si tiene algún significado? ¿Vas a dejar que te corten el pelo el día que tengas tu primera pretemporada en Primera?

El pelo largo tiene un significado afectivo. Es una unión con mi abuelo paterno quien falleció el año pasado, y quien me pidió que nunca me lo cortase. Si el día de mañana me toca hacer la pretemporada con Primera voy a hacer todo lo posible para que no me corten el pelo, pero eso ya no depende de mí.

Sos uno de los más chicos del plantel de Reserva, y tu compañero en ataque de inferiores, Gastón Verón, con quien te entendiste muy bien, ya tuvo la chance de poder debutar en Primera. ¿Ves cercano tu debut? ¿Los más grandes del plantel los aconsejan para que estén tranquilos?

Con Gastón, más que entendernos, somos como hermanos. Estoy muy feliz por su presente ya que él es parte de mi familia. Lo del debut creo que llegará cuando tenga que llegar. Hay que saber esperar, y para mí los sueños siempre se cumplen. Los más experimentados del plantel me hablan a veces y me dicen que esté tranquilo que esa chance va a llegar.

¿Qué jugadores mirás en el mundo del fútbol, y también en Argentinos?

En el mundo del fútbol miró a varios jugadores, pero el que me enamora con las cosas que hace es Ronaldinho. Es un mágico del fútbol. Y en Argentinos lo miro mucho a Alexis Mac Allister porque por la corta edad que tiene, tiene un manejo de pelota y carácter admirable.

Ya tuviste la chance de representar a la Selección juvenil de EEUU, ¿Cómo fue esa experiencia? ¿Si el día de mañana te llaman de la selección mayor argentina para representarla, te gustaría, o te inclinarías por Estados Unidos?

Esa experiencia fue única, un sueño hecho realidad. Ojalá el día de mañana fuera convocado para la Selección argentina, y en ese momento tomaría la decisión para quien jugaría. Si bien representar a Estados Unidos fue un sueño, también lo sería vestir la celeste y blanca ya que mi formación como persona y futbolista fueron en este país.