ARGENTINO DE QUILMES 2 – DEPORTIVO MERLO 1: SÓLO PARA VALENTIS

Coraje. Eso le sobró al Mate para dar vuelta un partido que se puso realmente picante sobre el final. Con demasiado empuje, el elenco de Juan José Acuña venció por 2 a 1 al Charro que terminó completamente enfurecido con el arbitraje de Jorge Broggi en la barranca quilmeña.

El partido en sí tuvo una buena cuota de fútbol que se vio empañada por las constantes trifulcas que se generaban en el campo de juego. La soberbia de algunos jugadores del Deportivo Merlo generaban bronca en los colegas de Argentino de Quilmes. Sin embargo la pasividad del colegiado en algunos pasajes de la contienda dio vía libre a un final de novela e inesperado.

La escuadra de Marcelo Straccia estuvo cerca de abrir el marcador durante el primer cuarto de hora con un cabezazo en seco de Cristian Fabbiani que obligó a Adrián Leguizamón a volar para desviar la pelota al tiro de esquina. También Zelmar García tuvo su oportunidad pero el travesaño ayudó al Mate para conservar su valla en cero. En el área opuesta reaccionaba Lucas Di Grazia tras un violento zapatazo de Sebastián Arias que fue desconectado por el guardameta. Y, a modo de emparejar la cantidad de situaciones por lado, Emmanuel Francés perdió una pelota en salida que no supo ser aprovechada por el mismísimo Arias tras una sutil asistencia de Fernando Barrios.

Durante la complementaria tanto Argentino de Quilmes como Deportivo Merlo apostaron al ataque. Y entre infracciones no sancionadas, otras simuladas y, un arbitraje que pasaba de la severidad a la pasividad, la temperatura fue elevándose en el sur del Gran Buenos Aires. El 0 a 0 no era negocio y mucho menos para el local cuando a los 24 minutos Broggi entendió que Arias le cometió penal a Oswaldo Blanco y sancionó la pena máxima. Gabriel Ferro desde los doce pasos no perdonó a Leguizamón y puso el 1 a 0 parcial.

El Charro abusó de faltas para custodiar el resultado, se replegó y empezó a pagar caro la valentía de su oponente. Un foul por aquí, otro por allá, y el agónico empate de arremetida de Sergio Valenti a los 45 minutos de la segunda mitad. Broggi adicionó cinco minutos, la visita protestó porque entendió que había una mano del ex hombre de UAI Urquiza en el reciente tanto, la platea del dueño de casa se enardeció, Fabbiani comenzó a pelearse con el público y los focos de violencia se esparcían por donde uno mire. Semejante trifulca generó que el juez agregue más tiempo y aún nada estaba terminado.

Corría el minuto 50 cuando el encargado de impartir justicia entendió que García había cometido una infracción dentro del área y sancionó un penal para el conjunto de Acuña. A su vez, Broggi indicó que después del disparo se terminaba la contienda. Valenti, con total coraje, tomó la pelota y no perdonó a Di Grazia para darle un triunfo inolvidable al Mate que trepó a lo más alto de la tabla de posiciones.

Argentino de Quilmes derrotó por 2 a 1 al Deportivo Merlo en un partido memorable. Tal vez no por lo futbolístico a pesar del desenlace de película sino por los incidentes que traspasaron la frontera del ascenso y comenzaron a repetirse en todos los medios de comunicación. La punta es solo para Valentis.

Acerca de Marcelo Patroncini 24419 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.