Las pilas de la Selección Argentina están en plena carga y se mostraron con signos positivos y negativos durante la victoria por 2 a 0 ante Italia con los goles de Ever Banega (ingresó y mejoró el nivel de los once) y Manuel Lanzini. La Albiceleste superó una prueba complicada ante la Azurra en el Etihad Stadium de Manchester pero no debe relajarse: por momentos, dominó y por otros, sufrió. La buena noticia es que el equipo de Jorge Sampaoli triunfó sin Lionel Messi, algo que solamente habían conseguido en una ocasión en los últimos partidos. Dos tiempos diferentes: primero con muchas llegadas a favor sin precisión con algunos niveles altos en defensa y el mediocampo; y un segundo, con Wilfredo Caballero como figura aunque con dos futbolistas que aprovecharon sus ocasiones para definir el partido.
Tanto los italianos como los argentinos se presionaron en gran parte de la primera etapa e hicieron un encuentro por momentos aburrido jugado en pocos metros. Sin embargo, la Albiceleste se despertó y generó varias combinaciones interesantes en su mayoría por la derecha. El trabajo de Nicolás Tagliafico fue interesante por ese sector para la creación de situaciones pero no contó con la inspiración de Ángel Di María, que igualmente probó al arco ante la respuesta de Gianluigi Buffón. El ex lateral de Independiente y actualmente del Ajax estuvo muy cerca de anotar su primer gol en la Selección aunque nuevamente el 1 de la Juventus evitó la caída de su arco. Correcto desempeño de la defensa con un gran nivel de Nicolás Otamendi acompañado por un buen trabajo de Federico Fazio. Poco a poco, los hombres del oriundo de Casilda hicieron figura a Buffon por las atajadas al cabezazo de Nicolás Otamendi y al remate de Gonzalo Higuaín. Sin mostrar un alto nivel futbolístico, nuestro seleccionado mereció algo más en el cero de la etapa inicial.
El comienzo de complemento fue a pura situación. El primero en avisar fue el equipo europeo con un pase errado de Leandro Paredes que provocó una contra que, inexplicablemente, terminó afuera por el remate desviado de Lorenzo Insigne. En el minuto siguiente, Manuel Lanzini se perdió la apertura con un cabezazo encima del travesaño. Los dos conjunto se abrieron y se lastimaron en el segundo tiempo. Quizás, la Azurra hizo trabajar más a Wilfredo Caballero que le tapó una pelota bárbara a Ciro Immobile y luego, a Antonio Candreva. Cuando menos lo merecía, la celeste y blanca consiguió el gol en una buena jugada colectiva que finalizó con un pase de Giovani Lo Celso para la definición rasante y cruzada de Ever Banega. Los dirigidos por Di Biagio se calmaron y la elenco argentino lo liquidó con una contra letal: Higuaín corrió casi 40 metros con dos alternativas (Pavón o Lanzini) y el jugador de Juventus tocó hacia la izquierda para Manu que la clavó en el ángulo ante el vuelo esteril de Buffon.
Sin Lionel Messi, Argentina se la rebuscó para ganarle bien a Italia. Este equipo tuvo altibajos durante los noventa: baches en el juego, momentos de zozobra en el arco de Wilfredo Caballero y al mismo tiempo, situaciones de peligro y la efectividad en los goles. Fue una victoria que sirve para sumar minutos ante un rival competitivo, observar buenos niveles de jugadores y carga positiva para el Mundial de Rusia 2018. Igualmente, las pilas de la Selección todavía no están cargadas en su totalidad.