Alemania sufrió y Bélgica puso su orquesta con el 3 a 2 en Colonia

Los Red Devils fueron los justos ganadores en el amistoso del martes por la noche en Colonia. La visita fue una aplanadora desde el vamos, sacó una buena ventaja. Luego sufrió y, cuando encontró un espacio liquidó a Die Mannschaft con un merecido 3 a 2.

Bélgica tuvo todo para golear en el arranque del partido. Los 20 minutos iniciales fueron arrolladores y Alemania estuvo cerca de sufrir una derrota histórica en condición de local. Luego, los de Domenico Tedesco se fueron desinflando y padecieron el andar del elenco de Hans-Dieter Flick.

La visita abrió la cuenta a los 6 minutos del primer tiempo en un contragolpe que inició con una finta de Dodi Lukebakio. Quien la aguantó y descargó fue Romelu Lukaku para Kevin de Bruyne. El capitán abrió la cancha para Yannick Carrasco y, después de enganchar ante Marius Wolf, el delantero de Atlético Madrid fusiló a Marc-André ter Stegen.

No terminó de acomodarse Alemania que recibió un golpe de nocáut. Iban 8 minutos, Joshua Kimmich regaló una pelota en campo propio, De Bruyne se adueñó del esférico y descargó sutilmente para Lukaku que, en el mano a mano, no perdonó al guardameta del Barcelona para estampar el 2 a 0 en favor de Bélgica.

Los Red Devils eran una orquesta. Lukebakio organizó un contragolpe, corrió 70 metros con pelota dominada, y su remate se fue besando el palo izquierdo de Marc-André ter Stegen. A los 20 Lukaku estrelló un cabezazo en el travesaño y, en la jugada siguiente, David Raum casi anota en contra apurado por el delantero del Inter de Milan.

Hans-Dieter Flick cambió a tiempo. Sacó a Florian Wirtz y también, por lesión, a Leon Goretzka cuando apenas se jugaba media hora de partido en Colonia. De ahí en adelante fue todo del dueño de casa que, lentamente, arrinconó a los de Tedesco.

Un tibio remate desviado de Timo Werner y un zapatazo de Wolf eran las muestras de la reacción germana. A los 42 minutos, Niclas Füllkrug cabeceó un córner en el primer palo y la redonda dio en la mano de Lukaku. Los locales tenían un penal que el propio delantero del Werder Bremen cambió por gol.

Con la diferencia realmente escueta, Alemania adelantó líneas en la complementaria. Füllkrug pudo empatar con un cabezazo que despintó el travesaño de Koen Casteels. Al rato nomás, Werner anotó peor todo quedó anulado por offside del Leipzig. A todo esto, Bélgica también se cerraba a la perfección para evitar sufrir en demasía.

Sin muchas ideas en ofensiva, Die Mannaschaft volvió a equivocarse y entregó el partido. Kimmich tuvo un pase displicente, perdió la pelota, y nació el contragolpe donde los Red Devils liquidaron la historia en un centro de Leandro Trossard que De Bruyne acabó empujando sin marcas frente al arco.

Alemania, sin fortuna pero con muchos errores, estuvo cerca del descuento en una gran jugada personal de Serge Gnabry que dio en el palo. Al rato, el jugador del Bayern Múnich no falló pero sólo decoró la derrota. Bélgica fue el justo ganador por ese arranque arrollador donde mereció golear, y porque encontró en el momento clave el 3 a 2 para festejar en la noche de Colonia.

Foto: Photo by Lars Baron/Getty Images

Acerca de Marcelo Patroncini 17812 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.
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