Por la final de la Copa Confederaciones, Alemania venció por la mínima diferencia a Chile en San Petersburgo. El único gol del partido lo marcó Lars Stindl.
El inglés Gary Lineker alguna vez dijo que los alemanes siempre ganan cuando se juega al fútbol y, por ahora, su frase sigue siendo más que acertada. El equipo de Joachim Löw logró imponerse ante la selección de Juan Antonio Pizzi y se consagró campeón, pese a que llevó muchos debutantes y le dio descanso a gran parte de sus titulares.
En la primera parte, las acciones comenzaron favorables para el elenco trasandino. Hasta los quince minutos de juego, Ter Stegen había tenido que revolcarse mucho para evitar la caída de su valla e incluso tuvo que sacar un remate desde afuera del área de Sánchez, en el cual, en el rebote, un defensor alemán despejó el esférico casi en la línea.
Sin embargo, a los 22, por un error defensivo, Alemania se anotó en el tanteador. Tras un descuido de Marcelo Díaz, quien no vio a los dos alemanes que lo presionaban en la puerta del área grande, Werner le cedió el gol a Stindl, que definió con el arco vacío.
El tanto hizo que Alemania se soltara en el campo y tuviera las mejores ocasiones de riesgo. Pero la figura de Bravo y la falta de puntería de los teutones hicieron que Chile llegara al segundo tiempo con la esperanza de poder igualar la historia.
En la parte complementaria, la selección sudamericana buscó monopolizar el esférico pero le costó pasar a la férrea defensa del campeón del mundo, que igualmente tuvo varios sobresaltos debido a la presión trasandina.
En esta etapa, el VAR tuvo su momento de flashes debido a la no expulsión de Jara, quien le propinó un tremendo codazo a Werner y sólo recibió una amarilla luego de que el árbitro lo viera en la televisión.
Tras esta acción, en varias oportunidades, el conjunto de Pizzi se perdió la igualdad. En los últimos quince fue cuando Chile acorraló a Alemania y pudo haber llegado a la prórroga pero la falta de definición de “La Roja” (Sagal y Vidal lo tuvieron en la puerta del área chica pero remataron por encima del travesaño) y la figura de Ter Stegen, que le tapó un tiro a Sánchez en el tercer minuto adicionado al reglamentario, hicieron que los teutones se alzaran con el título.
De esta manera, los vigentes campeones del mundo levantaron la Copa Confederaciones habiendo llevado un elenco en su mayoría con jugadores sub 23 y sin sus máximas figuras. En tanto, Chile perdió su primera final y ahora intentará clasificar al próximo mundial, competición a la cual, por ahora, está consiguiendo el pasaje.