Adiós, Oveja

Tras 13 años junto a selección argentina, 12 como head coach (2005-2010 y 2015-2021) y uno como asistente (2012), Sergio Hernández puso fin a su ciclo como entrenador de la celeste y blanca.

A pesar de que los méritos de la Generación Dorada parecían imposibles de igualar, el elenco nacional pudo disfrutar de un ciclo que está a la altura de los ganadores del oro olímpico en Atenas 2004. “Me voy feliz y tranquilo. Se cumplió una etapa y siento que un nuevo coach debe iniciar otra”, afirmó el Oveja al momento de su salida.

El bahiense, de último paso por el Zaragoza de España, había vuelto a ponerse al frente de la albiceleste para una última cita olímpica (Tokio 2020). El resultado no fue el esperado o deseado, pero el entrenador no se va con una mancha en su historial. Se retira como lo que fue, un gran formador de jóvenes que los llevó a lo más alto en el Mundial de China 2019 con la obtención de una medalla de plata.

Entre sus grandes logros como técnico, Hernández se va tras haber dirigido tres mundiales (Japón 2006, Turquía 2010 y China 2019, donde fue subcampeón del mundo), aparte, es el segundo entrenador más ganador de la historia con un récord de 21-5, por delante de él se encuentra Mike Krzyzewski. Además, dirigió los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, donde se llevó el bronce, Río 2016 y Tokio 2020. En lo que respecta a cantidad de partidos, tiene la mayor cantidad de encuentros oficiales (116) y el mejor porcentaje de triunfos con un 72.4%.

“La partida de Sergio es un hasta luego y no un adiós definitivo. Estos entrenadores que hemos tenido en este circuito virtuoso del básquet argentino, que empezó Horacio Muratore hace más de 25 años, van a estar siempre vinculados y cerca de la CAB, junto con los jugadores, profesionales y dirigentes, porque la Selección está por encima de todos”, comentó Fabián Borro, presidente de la CAB.