Se cumplen 66 años del superclásico disputado entre River y Boca en 1949, en el Monumental. Lo histórico de aquel día fue que River llegaba como puntero y Boca en la última posición, siendo la única vez en la historia que ocurrió esto. Ese día, River se impuso 1-0 con gol de Ángel Labruna y otra de las particularidades fue que Amadeo Carrizo tuvo que salir del campo lesionado y quien ocupó el arco fue ¡Alfredo Di Stéfano!
Corría el año 1949. No eran para nada años faciles y felices en el futbol de Argentina. Un año atrás, se producía la primera gran huelga en la que adhirieron todos los equipos. Ese año, Racing llegaba puntero y parecía que por fin lograría su primer título, pero tras la huelga, la mayoría de los juveniles tuvieron que jugar aquellos partidos e Independiente tendría una muy buena segunda rueda para quedarse con el título.
En cuanto a descensos, la AFA había establecido en 1937 un sistema por el cual descendían los ubicados en el último y anteúltimo lugar de la tabla. En 1941, posterior a una reestructuración se determinó que solo descendía el peor clasificado.
River estaba viviendo años de satisfacción deportiva, logrando títulos en aquella década, primero de la mano de Renato Cesarini y su maquina, y luego con la aparición de la «Saeta Rubia», Alfredo Di Stéfano, logrando el campeonato en 1947. Por su parte, Boca no lograba ser campeón desde el año 1944 por lo que sus dirigentes se propusieron remediar errores pasados, a través de la incorporación de jugadores con talento como fueron, por ejemplo, Herminio Gonzalez y los tucumanos Zelaya y teniendo a Cesarini como DT en el banco.
31/7. Corría la 13° fecha del campeonato de 1949. River llegaba puntero, con tan solo una derrota (a manos de Chacarita), y un poder ofensivo increíble, con Labruna-Di Stéfano-Lousteau como máximos exponentes. Por su lado, Boca llegaba colocado en la última posición, con un arranque para el olvido, cayendo derrotado por goleada ante San Lorenzo (1-4) y Racing (2-6) y sin encontrar respuestas dentro de la cancha.
A Monumental repleto, se disputó el partido de la primera rueda de 1949. River formó con: Carrizo; Vaghi, Rodriguez; Yacono, Pipo Rossi, José Ramos; Muñoz, Negri, Di Stéfano, Labruna y Lousteau. Por su parte, Boca salió a cancha con Vacca; Perroncino, Bandazzi; Dominguez, Zelaya, Pescia; Ureña, Scliar, Espinoza Ricagni y González.
El dato de aquel día, es que por primera -y única- vez en el historial de unos y otros, el superclásico se daba con el Millonario en lo más alto y el Xeneize en lo más bajo. A los 50 minutos de iniciado el partido, River llegaría al gol por intermedio de Ángel Labruna, quien decretaba el 1-0. Ese resultado no se movería y el equipo que hacía de local en Nuñez se impuso por la mínima diferencia, continuando en la cúspide de la tabla y hundiendo aún más a sus primos y rivales de toda la vida.
Otra incidencia destacada de aquel día fue que a los 83 minutos, Amadeo Carrizo debió abandonar el terreno de juego por un golpe en el hígado, debiendo ser atendido fuera del mismo. Por ese entonces no estaba permitido el cambio de arquero, entonces quien ocupo el arco fue Alfredo Di Stéfano. Sí, la Saeta Rubia no hacía goles, sino que buscaba evitarlo. Para fortuna de él y todos sus compañeros, River no sufrió peligro ante el desvanecido Boca y mantuvo el resultado y la ventaja.
Más adelante, en la segunda rueda Boca se impondría por 2-0 en su estadio, aunque debió luchar hasta la última fecha para evitar el descenso, consiguiendolo por intermedio de una goleada 5-1 a Lanús, que finalmente perdió la categoría. Por su lado, River finalizó el torneo en la 2° posición, perdiendo la cima ante el Racing de Llamil Simes. Ese torneo tuvo como máxima figura a Juán José Pizzuti en Banfield, quien luego llegaría a la Academia para darle más de una alegría y recuerdos imborrables.