Pinchas y cuervos repartieron puntos en Uno y 57 y se alejan de la pelea por el campeonato. Ascacibar abrió la cuenta para el local, mientras que Bareiro puso el empate definitivo. En la última, Batalla le contuvo un penal a Rollheiser.
Se abría una nueva fecha de la Liga Profesional de Fútbol. En La Plata, Estudiantes quería reponerse luego de caer en la última fecha con Colón, y haber cortado la racha de 16 encuentros invicto entre Sudamericana y Liga. En frente estaba San Lorenzo, que hacía cinco que no ganaba, cuatro que no convertía, y buscaba cambiar la historia en este duelo clave por la parte alta de la tabla.
En el primer tiempo, el equipo dirigido por Eduardo Domínguez fue superior, no solo desde el juego sino también desde la actitud. Si bien no tuvo mucha claridad, en la primera clara que tuvo marcó la diferencia. En una mala salida azulgrana, Leguizamón no pudo controlar la pelota, la jugada continuó y tras un rebote, Ascacibar le rompió el arco a Batalla para el 1-0. Al Ciclón, por su parte, estuvo lejos del arco rival, sin generar peligro y con un Leguizamon y Barrios con pocas posibilidades de desequilibrar.
Sin embargo en el complemento cambió la actitud de los de Boedo. Vombergar, en su despedida con esta camiseta, ingresó, y junto a Maroni le dieron otro aire, sobre todo en los 20 minutos iniciales de la segunda mitad. Justamente fue el ex Boca quien desbordó por izquierda a los 15 y mandó un centro desde la izquierda que conectó Bareiro para empujarla y poner el 1-1.
Con la igualdad, los de Insua tuvieron un tramo de dominio del partido, en donde tuvieron algunas aproximaciones como para pasar al frente. La más clara fue un cabezazo de de Gattoni que quedó en manos de Andújar. Pero cuando todo parecía que quedaba en empate, Campi bajó a Mancuso en el ares, y tras revisión en el VAR, el árbitro sancionó el penal. Sin embargo, Batalla se hizo gigante y le contuvo la ejecución a Rollheiser, quedándose así con la última bola de la noche.