Uno de los clubes más históricos de Francia quedó en una encrucijada que podría costarle carísimo o, al menos, un poco menos de lo que deben pagar. Con una deuda de 100 millones de euros, y buscando evitar la bancarrota, el Olympique de Lyon decidió declarar transferible a todo su plantel.
La dirigencia de los Leones le prometió a la Dirección Nacional de Control de Gestión que abonarían esa cifra para evitar seguir el camino de otro club como el Bordeaux. No obstante, hasta el momento, tan sólo recaudaron una cuarta parte.
Con esta panorama y necesitando juntar 76 millones de euros en un período sumamente corto, el Lyon colocó en vidriera a todos sus jugadores. Claramente se irán algunas figuras, deberán rebuscarse la temporada con lo que queda, y un gigante de Francia podría pagar las consecuencias en lo deportivo de un desmanejo empresarial.
Foto: Photo by OLIVIER CHASSIGNOLE/AFP via Getty Images
Be the first to comment