El Viola vive un presente soñado y seguramente no querrá despertar jamás. En Campana, el conjunto de Felipe de la Riva se trepó a lo más alto del campeonato tras vencer por 2 a 0 al León mesopotámico que no pudo hacer lo propio en condición de visitante. Pero más allá del liderazo, los del norte de Buenos Aires, volvieron a mostrar interesantes pasajes de fútbol que potencian la ilusión de jugar en la Superliga.
Villa Dálmine se quitó de encima la espina que tenía clavada desde el viernes pasado cuando Julio Barraza le privó el triunfo terminando el cotejo ante Instituto de Córdoba en una contra letal que los favorecía. Juventud Unida, en contrapartida, lleva tres fechas sin ganar y eso lo alejó del lugar de privilegio.
En Mitre y Puccini hubo fiesta. Es verdad que la suerte no estuvo del lado del conjunto de Entre Ríos. De hecho en la primera mitad, la jugada más clara fue para el elenco de Javier Osella pero el travesañó devolvió el fortísimo remate de Sebastián Sosa. Así el dueño de casa podía respirar y acomodar algunas piezas que terminaron siendo vitales en el desarrollo de la contienda.
De la Riva apostó en el entretiempo por el ingreso de Favio Durán y este respondió con creces. Pero antes de la lujosa jugada del recientemente ingresado, hubo un tempranero gol de Jorge Córdoba. El ex Douglas Haig conectó de palomita un centro de Nicolás Sánchez y puso la pelota contra el rincón derecho de Lucas de León para anotar el 1 a 0.
Villa Dálmine aguantó las subidas de su rival y golpeó en el momento justo. A los 19 de la segunda parte, Durán desbordó por la banda derecha, se creó un autopase de ballet para dejar en el camino a Matías Marchesini y, prácticamente sin ángulo, ubicó la pelota contra el palo más lejano para estirar la diferencia ante Juventud Unida.
Más tranquilos con semejante ventaja, los de Campana jugaron con la desesperación del su oponente. Osella intentó con algunas variantes pero lejos estuvo de contar con esa cuota necesaria para conseguir el descuento. De hecho, en la ocasión más cercana, fue primero Martín Perafán y luego Gonzalo Papa quienes se encargaron de despejar el peligro en el área chica.
Juventud Unida se fue una vez más con las manos vacías y aún no cantó victoria en este 2018. Villa Dálmine alcanzó la línea de Atlético Rafaela y ahora comparte la punta con la Crema que este fin de semana recibirá a Brown de Adrogué. El Viola vive un presente de lujo y quisiera que esto Durán para siempre.