VÉLEZ: FERNANDO GAGO DECIDIÓ COLGAR LOS BOTINES

Jugó todo el segundo tiempo ante Gimnasia La Plata hace apenas 48 horas. Se recuperó de cinco lesiones graves y, su postura de guerrero, lo hizo volver al verde césped. Quería retirarse en una cancha y así fue nomás. El martes 10 de noviembre quedará para siempre en la memoria de aquellos volantes de galera y bastón. A los 34 años, Fernando Rubén Gago decidió colgar los botines.

«Pintita» era, para muchos, el sucesor de Fernando Redondo. Sus primeros pasos en Boca Juniors, con nivel superlativo, le valieron que el Real Madrid viniese a buscarlo desde muy jóven. Al igual que el «Príncipe», este mediocampista logró ser campeón con el Merengue. España se rendía a sus pies, como la mismísima caprichosa.

Siendo hombre de la Casa Blanca, recibió la convocatoria a la selección mayor. Ya había sido campeón en Holanda 2005 con la sub 20 acompañando a profesionales de la talla de Lionel Messi o Sergio Agüero. Con la absoluta de Argentina debutó ante Francia, luego fue subcampeón de América y, un año más tarde, medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Pekin 2008.

Su carrera continuó en la Roma adueñándose del mediocampo por una temporada. Su vida en Europa siguió en el Valencia y, luego, decidió regresar a su país de origen. Vélez le abrió las puertas para, más tarde, regresar a su primer amor. Y, en Boca, allá por 2015 sufrió una lesión en el talón de Aquiles. Después de ser segundo en el Mundial del 2014, «Pintita» pasaba a una larga recuperación que lo relegaba por un buen período de las canchas.

En 2016 volvió a tener la misma lesión. Antes de Rusia 2018, cuando era posiblemente un número puesto en el plantel de Jorge Sampaoli con Argentina, se rompió los ligamentos de la rodilla derecha. La carrera de uno jugador que trataba a la pelota con dulzura, un «cinco» de esos maravillosos que no raspan y se desplazan como si estuviesen en el ballet, empezaba a apagarse.

Vélez volvió a abrirle las puertas en 2019. En el comienzo del 2020, vaya año para todos, otra vez los ligamentos de la rótula le jugaron una mala pasada. La pandemia le permitió recuperarse en un largo receso que tuvo el país. En los amistosos de preparación mostró una nivel superlativo. El fútbol estaba agradecido.

Suplente ante Huracán, y también ante Gimnasia La Plata donde sí pudo ingresar algunos minutos. Gago logró completar todo un tiempo en cancha y retirarse donde siempre quiso hacerlo. Nadie lo imaginaba y todos lo echarán de menos. Un mediocampista de galera y bastón, tal vez uno de los últimos que ofrendó este país, colgó los botines. Su lucha y su clase quedarán para siempre en la memoria colectiva. La pelota, desde ya, sabe que lo extrañará para siempre.

Acerca de Marcelo Patroncini 17786 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.
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