Valencia extendió su buen momento en La Liga y derrotó e visitante por 2 a 1 al Celta de Vigo. El equipo Che estiró su racha a cinco partidos sin perder y, en silencio, se acercó a los puestos de competencias internacionales. En cambio, los hombres de Eduardo Coudet volvieron a cosechar un mal resultado en casa y sigue con una pobre estadística ante su público: cinco puntos de veinticuatro posibles en su hogar.
La primera parte estuvo marcada por dos errores puntuales y graves en ambas formaciones. Una pérdida en el propio campo de la visita le permitió a Iago Aspas (que luego se retiraría lesionado) rematar cruzado y rasante a la red. Lo mismo ocurrió con el Valencia que aprovechó un horror del arquero argentino Matías Dituro a través de Hugo Duro que, con un remate esquinado bajo, igualó la cuenta. Una mitad inicial disputada y con pocas situaciones.
Los dirigidos por José Bordalás golpearon de entrada en el complemento y Maxi Gómez fue el responsable de dar vuelta la historia: gran movimiento en el área y definición goleadora con pedido de disculpas por su pasado en los Celtistas. Más allá de una posibilidad clara en un cabezazo de Mina tapado por Cillessen, la visita controló el juego aunque se perdió varias situaciones que mantuvieron el suspenso hasta el final. El epíligo encontró al dueño de casa con más intenciones de ataque aunque Cillessen desvió lo poquito que generó el rival para mantener la victoria.
Triunfo importante del Valencia para pisarle los talones a los puestos de Europa y arruinarle la chance al Celta de escaparse de los puestos de abajo.
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