
La Celeste y las Estrellas Negras volverán a verse las caras después de lo que fue el inolvidable encuentro de cuartos de final en Sudáfrica 2010. Con tan sólo un partido jugado entre sí, la historia ha favorecido a los sudamericanos tras aquél pleito de antología.
El 2 de julio de 2010 quedó grabado a fuego en la memoria de Uruguay y Ghana. Los africanos, dirigidos por Milovan Rajevac, estuvieron a la nada misma de conseguir una histórica clasificación a semis pero en el último segundo de tiempo suplementario Luis Suárez tapó una pelota con la mano y, luego, Asamoah Gyan falló el penal que hubiese acabado con los charrúas.
El partido se definió con remates desde los doce pasos. Y para completar una noche inolvidable, el último para La Celeste lo ejecutó Sebastián Abreu. Justificando su mote de «loco», el ex delantero de San Lorenzo entre otros clubes, eligió picársela a Richard Kingson para colocar el 4 a 2 definitivo.
Ese fue el único antecedente entre ambas selecciones que este viernes volverán a verse las caras después de doce años y, nuevamente, en una Copa del Mundo. Otra vez, Uruguay y Ghana pondrán en juego mucho más que un resultado puesto a que si uno de los dos pierde, quedará eliminado de Qatar 2022.
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