En un duelo clave por la permanencia, Unión terminó más entero en Liniers, generando las mejores situaciones ante un Vélez que se movió siempre lejos del gol.
El partido estuvo marcado por dos polémicas. La primera fue en la etapa inicial, cuando Jerónimo Domina culminó un contragolpe con balón dominado en plena área de Vélez, pero no logró definir y se terminó desplomando ante la marca de Juan Méndez.
Todo Unión pidió penal, sin embargo es muy difícil advertir toque por parte del futbolista de Vélez.
Mucho más polémico, y también más claro, fue lo ocurrido en el inicio del complemento. Leo Burián reanudó el juego desde su área para Gianetti, que tomó el balón con las manos.
La pelota estaba reglamentariamente en juego cuando el arquero la tocó, sin embargo el árbitro (y sobre todo los futbolistas de Unión) no advirtieron esta situación que debió haber sido sancionado como penal para el Tatengue.
Estas discusiones se impusieron en el marco de un partido pálido, gris, donde nadie terminó de hacerse cargo de las urgencias. Vélez buscó manejar la pelota, pero fue Unión quien tuvo la mejor chance para quedarse con todo.
Otra vez Domina, en esta oportunidad recibiendo un centro en plena área y sacando el cabezazo a manos de Burián, que reaccionó bien; la redonda quedó viva y Mate del Blanco definió pésimo de cara al arco.
Era esa o ninguna, y fue ninguna. El cero se impuso en Liniers y ambos quedaron a cinco puntos de Huracán en la lucha por no descender.
Unión recibirá a Defensa y Justicia en la última, mientras que Vélez visitará justamente a Huracán.
Foto: @clubunion