Unión debía ganarle a Oriente Petrolero para aprovechar el empate de Fluminense y Junior en la Copa Sudamericana y lo hizo con creces. El Tatengue venció sin problemas al Albiverde por 2-0 y hasta pudo ganar por un gol más por un gol anulado (y mal cobrado por los árbitro). Así, los santafesinos saltaron al primer lugar del Grupo H.
No le sobró nada a los santafesinos en el primer tiempo pero le alcanzó para tomar la ventaja ante su gente. Mauro Luna Diale se benefició de un remate mordido y cruzado que se metió junto a un palo del arco defendido por Wilson Quiñonez.
La visita no se achicó y buscó dos veces la meta desde la lejanía a través de disparos de Hugo Dorrego, ambos con destino de alambrado. Los bolivianos no desentonaron y disimularon la inferioridad en la jerarquía de los jugadores.
El Tate dominó más la pelota aunque no generó tantos momentos de zozobra a su rival. Insinuó más de lo que complicó. Hizo lo justo y necesario para sacar la ventaja en la etapa inicial.
El inicio del complemento perteneció a los Refineros que molestaron con dos intentos lejanos de Luciano Guaycochea pero solo fue un momento. El Rojiblanco volvió a controlar el juego y rompió los esquemas con una contra letal: Kevin Zenón la armó por la derecha y asistió al cabezazo goleador de Enzo Roldán para sentenciar el partido.
El segundo tanto simplificó la tarea para el Tate que encontró rápidamente el tercero en los pies de Luna Diale tras empujar un toque suave al arco de Peralta Bauer. Sin embargo, el juez José Cabero ayudado por el asistente número 2 decidió anular la acción por una posición adelantada inexistente. ¡Insólito!
El juego nunca peligró para el Rojiblanco que no pudo lograr más diferencia pero obtuvo los tres puntos que necesitaba para prenderse al liderazgo del Grupo H de la Copa Sudamericana. Lo único interesante en el final fue la expulsión de Claudio Corvalán que se perderá el encuentro ante Fluminense en casa.
Gran triunfo de Unión que depende de sí mismo para pasar a la siguiente fase.