Los hechos se duplicaron en Santa Fe: Independiente ganó y se afirmó en puestos de clasificación a la Copa Libertadores y Unión perdió a otro técnico más en la temporada. Pomelo Marini dejó el cargo por el contundente 3 a 0 ante el Rojo, todo fue inevitable por los malos resultados y más pensando en el futuro. Ariel Holan sigue con su gran presente y estiró su racha de grandes resultados.
Ida y vuelta. Así se planteó el primer tiempo. Los dos atacaron y defendieron mal. El resultado final no se justifica por los cuarenta y cinco minutos iniciales por la paridad constante. Lucas Gamba fue una preocupación para el fondo del Diablo mientras que Ezequiel Barco y Emiliano Rigoni lo fueron para los centrales del Tatengue. El gol de Rigoni marcó la única diferencia en esa etapa.
La intrascendencia de los santafesinos y la contundencia de los dirigidos por Holan se notaron en el complemento. Emiliano Rigoni y Lucas Albertengo liquidaron una historia que parecía complicada pero que resolvieron sin problemas en el segundo tiempo. El local bajó considerablemente su nivel y el rival lo aprovechó.
Ya no hay más Pomelo en Unión. Independiente lo exprimió en su totalidad con un 3 a 0 que lo acerca a su gran objetivo del semestre: el pasaje a la Libertadores 2018. El Tatengue deberá repensar sus metas y apuntar a la dirección técnica que ya tendría un candidato: Gustavo Alfaro.